La tensión dialéctica entre Estados Unidos e Irán ha aumentado en las últimas horas, desde que el presidente estadounidense, Donald Trump decidiera sancionar al líder supremo iraní. Este martes, el presidente de Irán ha asegurado que la Casa Blanca padece un "retraso mental", mientras que Trump ha advertido de que no dudará en hacer uso de una "fuerza grande y abrumadora" contra Irán si continúan los ataques.
El asesor de Seguridad Nacional de estadounidense John Bolton, ha anunciado este martes en Jerusalén que el presidente Donald Trump mantiene la puerta abierta a negociaciones nucleares con Irán, un tema que centrará, junto con el conflicto en Siria, la cumbre tripartita de asesores de seguridad de EE.UU., Rusia e Israel en Jerusalén.
Teherán asegura que los recientes ciberataques lanzados por Estados Unidos contra sus intereses no han tenido éxito. La Casa Blanca anunciará este lunes nuevas sanciones contra Irán que se suman a otras que ya han golpeado la economía del país. Para Irán estas sanciones perjudican la cooperación internacional. Y Rusia las califica de "ilegales".
Irán superará en 10 días el límite de almacenamiento de uranio pactado en el acuerdo nuclear que Estados Unidos abandonó hace un año. El gobierno de Teherán eleva la presión sobre el resto de firmantes europeos del pacto en plena escalada de tensión entre Washington y Teherán tras los últimos ataques a petroleros en la zona. Teherán añade que, en dos meses y medio, aumentarán también la cantidad máxima que podían almacenar de agua pesada, con la que se puede producir plutonio. Un anuncio que empeora las ya difíciles relaciones entre el régimen iraní, y la Administración Trump.
Donald Trump ha insistido después de difundir un vídeo con el que supuestamente demuestran que Irán es la responsable del ataque contra dos cargueros en el Golfo de Omán en que Estados Unidos tiene más pruebas mientras que Irán rechaza las acusaciones de Washington.
El ministro iraní de Asuntos Exteriores, Mohamad Yavad Zarif, también denuncia a EEUU por "terrorismo económico contra Irán". El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, justifica su acusación contra Irán en "informes de inteligencia".
A las 8 de la mañana de este jueves un torpedo, según algunas fuentes, ha alcanzado al petrolero Front Altair, en el golfo de Omán. A las 10, otro proyectil ha impactado contra el Kokuka Courageous. "Tres horas después, otro misil más", explica el dueño del Kokuka, "así que la tripulación decidió abandonar el buque en los botes salvavidas". Afortunadamente, no hay heridos. Quién es el autor de los ataques y por qué lo ha hecho son preguntas aún sin respuesta. Como tampoco se conocen los culpables ni las razones del sabotaje a otros cuatro navíos comerciales hace un mes en esta misma zona. Estados Unidos culpó entonces a Irán, que negó cualquier implicación. El secretario general de la ONU ha condenado estos ataques. "Si hay algo que el mundo no se puede permitir es un gran enfrentamiento en la región del golfo". Por aquí transita un tercio del petróleo que se comercializa por vía marítima y una quinta parte del que se consume en el planeta.
Los dos cargueros, uno japonés y el otro noruego, han sido atacados, según algunas fuentes, con torpedos. Todos los tripulantes han tenido que ser evacuados. Hace justo un mes, se produjo un incidente similar, aunque menos violento, del que Estados Unidos culpó a Irán. La noticia ha disparado el precio del petróleo.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ha celebrado el acuerdo alcanzado con Estados Unidos que evitará la imposición de aranceles a los productos mexicanos. Ha ratificado su compromiso para evitar que los migrantes lleguen a Estados Unidos pero ha dicho que "jamás lo haremos violando los derechos humanos".