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Seis décadas sobre los escenarios, y junto a ellos, convierten a Julia Gutiérrez Caba en historia viva de nuestra escena. En una entrevista con Daniel Galindo, con motivo del Premio Corral de Comedias que recibe la actriz este jueves en el Festival de Teatro Clásico de Almagro, Gutiérrez Caba ha asegurado que "los premios melancólicos te recuerdan que tu etapa vital también se acaba". También ha recordado sus inicios, la relación con su familia y el momento actual que vive la profesión. Sigue activa pero ya solo apuesta por colaboraciones cómodas, que no le roben más tiempo de la vida, dice. Escucha la entrevista completa, ¡una delicia! (03/07/14).

La joven compañía La Padrina encarga a Miró su primera obra, “Estripar la terra”, el impacto de la crisis en las relaciones humanas. Una composición intrigante que engancha de principio a fin

Desde el 1 de julio se representa en el teatro Lara de Madrid Smartphones. Una obra que habla sobre la adicción de la sociedad actual a la telefonía móvil. Los actores ha reconocido ser dependientes de la tecnología y han lamentado que se esté perdiendo el contacto personal (03/07/14).

La compañía de teatro Noviembre estrena Otelo. La obra en la que los celos desatan las más bajas pasiones de su protagonista estará en cartel en el teatro Bellas Artes de Madrid del 30 de julio al 14 de septiembre. Antes pasará por Alcalá de Henares y por el Festival de Teatro Clásico de Almagro. El director, Eduardo Vasco, ha afirmado que las obras de Shakespeare reúnen un crisol de emociones que permiten contar de manera muy buena las historias (02/07/14).

Vuelven a lo grande, con su nuevo y puede que último espectáculo. Su mezcla de crítica y humor absurdo sigue seduciendo. Es uno de los grandes acontecimientos de la temporada teatral en Londres. 

Adentrándose en las vivencias de Nadia, Carles y Eugenio vieron que era imprescindible ir a Kabul con ella y visitar los sitios y las personas importantes en su vida. Fue un viaje difícil. Fue un viaje en el tiempo. Porque ir a Afganistán es sentir miedo, sentirse en peligro constante y también es literalmente como viajar a la Edad Media.

El espectáculo es un documental escénico. Todo el material es verdadero. Tal cual, sin trampa ni cartón. Pero, siendo una elaboración para la escena, toma una dimensión poética que conmueve más que los hechos mismos, la combinación artística de momentos de realidad alcanza una verdad arrolladora.

 Nadia es una chica que aprende rápido. Domina perfectamente el catalán, la lengua que utiliza en su día a día desde que llegó hace siete años.

También ha aprendido el castellano, aunque en su entorno no lo suele practicar. Ella dice que en momentos difíciles, cruciales, todos los seres humanos sacan de su interior capacidades para afrontar la dificultad.

 Nadia Ghulam escribió el libro “El secreto de mi turbante” contando su historia, suele hacer conferencias para explicar su vida y su visión del mundo. Le cuesta, lo pasa mal, porque se le remueve todo, pero para ella es importante esa divulgación para que todos reflexionemos, para que entendamos su país, para que demos valor a las cosas esenciales. Para que veamos que más allá del burka y de la guerra, hay jóvenes con ganas de estudiar y cambiar la situación.

Ahora lo hará desde un escenario gracias a la complicidad y la profesionalidad de Carles Fernàndez Giua y Eugenio Szwarcer, los componentes de la compañía La Conquesta del Pol Sud, con los que ha tenido la completa confianza para lanzarse a esta nueva aventura.

Adentrándose en las vivencias de Nadia, Carles y Eugenio vieron que era imprescindible ir a Kabul con ella y visitar los sitios y las personas importantes en su vida. Fue un viaje difícil. Fue un viaje en el tiempo. Porque ir a Afganistán es sentir miedo, sentirse en peligro constante y también es literalmente como viajar a la Edad Media.

El espectáculo es un documental escénico. Todo el material es verdadero. Tal cual, sin trampa ni cartón. Pero, siendo una elaboración para la escena, toma una dimensión poética que conmueve más que los hechos mismos, la combinación artística de momentos de realidad alcanza una verdad arrolladora.

 Nadia Ghulam escribió el libro “El secreto de mi turbante” contando su historia, suele hacer conferencias para explicar su vida y su visión del mundo. Le cuesta, lo pasa mal, porque se le remueve todo, pero para ella es importante esa divulgación para que todos reflexionemos, para que entendamos su país, para que demos valor a las cosas esenciales. Para que veamos que más allá del burka y de la guerra, hay jóvenes con ganas de estudiar y cambiar la situación.

Ahora lo hará desde un escenario gracias a la complicidad y la profesionalidad de Carles Fernàndez Giua y Eugenio Szwarcer, los componentes de la compañía La Conquesta del Pol Sud, con los que ha tenido la completa confianza para lanzarse a esta nueva aventura.

Adentrándose en las vivencias de Nadia, Carles y Eugenio vieron que era imprescindible ir a Kabul con ella y visitar los sitios y las personas importantes en su vida. Fue un viaje difícil. Fue un viaje en el tiempo. Porque ir a Afganistán es sentir miedo, sentirse en peligro constante y también es literalmente como viajar a la Edad Media.

El espectáculo es un documental escénico. Todo el material es verdadero. Tal cual, sin trampa ni cartón. Pero, siendo una elaboración para la escena, toma una dimensión poética que conmueve más que los hechos mismos, la combinación artística de momentos de realidad alcanza una verdad arrolladora.

A partir de 2015 al comprar, por ejemplo, un libro electrónico en Internet el IVA lo pagaremos en España y no en el país de la empresa que lo vende. Esta medida pretende que todos los servicios electrónicos o de telecomunicaciones tributen "en destino". Habrá también incentivos para las producciones de cine y teatro.

 El Napoli Teatro Festival Italia es una de las citas importantes de las artes escénicas y al mismo tiempo motor de producción de espectáculos. Como Reshimo, de la Vertigo Dance Company de Israel, que volvió por tercer año consecutivo, con su danza potente y profunda.

Vertigo también mostró una coreografía anterior, Mana, basada en el Zohar, El libro del Esplendor, un texto de la tradición cabalística medieval.

También producción del Festival fue la particular Sherezade del Ballet Nacional de Kosovo, dirigido por la italiana Alessandra Panzavolta, que cuenta con la primera generación de bailarines formados después de la devastación cultural causada por los conflictos bélicos de finales del siglo XX.

Siguiendo con danza, la vibrante producción italiano-holandesa Addio alla fine, un espectáculo itinerante, pone el acento en la importancia del pensamiento crítico.

 El actor Miguel Rellán viene a nuestro plató para hablar con Cayetana Guillén Cuervo sobre “Novecento”, un monólogo que lleva varias semanas en cartel en el Teatro Español de Madrid. Inspirado en un cuento de Alessandro Barico, “Novecento” nos narra la historia de un pianista de 1900 que fue abandonado en un barco trasatlántico del que nunca llegó a salir y en el que aprendió a tocar el piano y componer una música que no se parecía a ninguna existente. Rellán interpreta a un trompetista que trabajó en el barco con el excepcional pianista y que, al hablarnos de este personaje al que admira, desvela la tragedia de su propia vida. 

 

Desde su inicio en 2008, el propósito del Napoli Teatro Festival Italia ha sido organizar en Nápoles una manifestación teatral internacional que pudiera competir con los grandes festivales de Edimburgo y Aviñón.

En este tiempo se ha convertido en una cita ineludible en el panorama de las artes escénicas. No solo es marco de exhibición, sino también motor de producción. Da cabida a trabajos propiamente napolitanos e italianos, y al mismo tiempo permite conocer propuestas internacionales.

También desde su nacimiento otro objetivo era dar al mundo una imagen real de Nápoles, a menudo ocultada por problemas como la mafia o las basuras, convertidos a veces en iconos. Eso existe, pero Nápoles es mucho más. Es una ciudad viva, con una amplia tradición teatral, llena de arte, de belleza, de bullicio, de inquietud.

El Napoli Teatro Festival Italia ha conseguido atraer a visitantes extranjeros y también ha enraizado en la ciudadanía. Y ha logrado también mostrar rincones de la ciudad que de otro modo hubiéramos conocido. Porque el teatro inunda las salas, pero también tiene lugar en sitios inusuales.

 Este año el festival ha prestado especial atención a Chejov, con seis versiones diferentes.

Andrei Konchalóvsky, del Teatro Académico Estatal de Moscú, presentó Las tres hermanas y El tío Vania.

Otro Vania muy distinto, nada clásico, fue el de Rimas Tuminas. El director lituano se concentra en la explosión de los sentimientos y las ilusiones despedazadas.

Alejándose del realismo, se apoya en la tradición actoral cercana a la acrobacia y al clown grotesco.

Entre las puestas en escena italianas de Chejov, el joven director Gianluca Merolli presentó Un gabbiano, una relectura original del clásico ruso.

También el director del festival, Luca de Fusco, llevó a escena Il giardino dei ciliegi, una aproximación mediterránea y napolitana de El jardín de los cerezos.