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En Siria, las principales ciudades del país siguen arrasadas. Y la reconstrucción no podrá empezar hasta que haya paz y llegue la ayuda internacional. Lo ha comprobado un equipo de TVE que está en Alepo, una de las zonas más castigadas. Los barrios orientales de Alepo que fueron ocupados por los rebeldes yihadistas están absolutamente destruidos como una ciudad fantasma. Nadie ha regresado aún. Es un escenario dantesco después de haber sido bombardeados por la aviación siria y rusa.

Al menos una decena de civiles han muerto por la explosión de un coche bomba junto a una mezquita en la ciudad de Azaz, en el noroeste de Siria y fronteriza con Turquía. Mientras, las defensas aéreas del Ejército sirio han repelido un nuevo ataque por parte de Israel, el segundo en menos de 24 horas, y un soldado ha muerto a causa del impacto de un misil en una base militar, según la agencia de noticias estatal siria.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha reconocido oficialmente la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, una zona de Siria ocupada por Israel desde la Guerra de los Seis Días. Trump lo ha hecho en presencia del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu. La decisión ha provocado un amplio rechazo en la comunidad internacional.

Informa el corresponsal de RNE en Washington, Fran Sevilla.

El autoproclamado "califato" del Estado Islámico, el grupo terroista más peligroso de la historia reciente, comenzó en 2014 al tomar varias ciudades iraquíes, entre ellas Mosul en Irak. Se extendió a Siria y alcanzó su punto más álgido en 2015, llegando a controlar aproximadamente 85.000 km de los territorios sirios e iraquíes. Los expertos advierten de que la derrota anunciada por las Fuerzas Democráticas Sirias este sábado es territorial ya que aún queda el "califato virtual" en Internet y el ideológico. 

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) han declarado este sábado la eliminación total del autoproclamado "califato" y la derrota territorial del ISIS en Siria. La bandera de las FDS ondea ya en el que fue el último campamento del grupo terrorista en Baguz, al que esta mañana ha tenido acceso Cristina Sánchez, enviada especial de Radio Nacional.

Hoy es año nuevo, día de celebración para los kurdos. En el Norte de Siria, en Baghouz, se vive con el deseo de que culmine la derrota del autodenominado Estado Islámico. Sigue la ofensiva kurdo-arabe que está a punto de expulsar al grupo terrorista. Ya no hay combate, pero la victoria aún no es oficial.

Nos lo cuenta la enviada especial de RNE a Siria, Cristina Sánchez.

Donald Trump ha dicho en Twitter que ya es hora de reconocer los Altos del Golán como territorio israelí. La comunidad internacional observa con la boca abierta, mientras Netanyahu aplaude. La ONU considera esa meseta ubicada entre Israel, Líbano, Jordania y Siria, como 'territorio ocupado' por Israel, que tiene a su ejército desplegado en dos tercios de su superficie.

Informa el corresponsal de RNE en Washington, Fran Sevilla.

La enviada especial a Siria de RNE, Cristina Sánchez, informa desde uno de los cuarteles improvisados que los combatientes de la coalición kurdo-árabe convertieron en cuartel general durante la última contienda contra el ISIS en Baghouz.

Desde allí puede observar como las milicias empiezan a retirar sus pertenencias, comidas y armamentos para poner rumbo a sus hogares. Muhchos esperan poder celebrar mañana el Año Nuevo kurdo.

Aún no hay declaración oficial, pero todo parece indicar que están a las puertas del fin del Daesh. El autodenominado Estado Íslamico, llegó a dominar 88.000 km cuadrados en territorios de Siria e Irak. Ahora todo ha quedado reducido a cenizas. El presidente de los EE.UU., Donald Trump asegura, que esta misma noche se derrotará al grupo terrorista.

Un equipo de RNE ha accedido a una explanada liberada en Baguz, el último bastión del Estado Islámico en el noreste de Siria. La zona está plagada de rudimentarias tiendas de campaña en las que vivían los combatientes y sus familiares, y que han dejado abandonadas. En algunas de ellas han dejado incluso chalecos explosivos. Puede verse una ciudad completamente devastada, fantasma, destruida, esqueletos de edificios en algunas paredes aún las banderas del Estado Islámico pintada, narra en RNE Cristina Sánchez, enviada especial a la zona.

El yihadismo libra su última batalla en una esquina del norte, pero la guerra en Siria, lo dice el presidente Al Asad, no ha terminado. Rusia, Irán, Estados Unidos y Turquía, entre otros, tienen tropas sobre el terreno que defienden sus propios intereses. Un equipo de Informe Semanal ha recorrido los principales escenarios de la guerra en Siria para recoger los testimonios de los supervivientes. Después de medio millón de muertos, la victoria militar para Al Asad y sus aliados rusos e iraníes parece cercana, pero el frente político sigue abierto.

La guerra de Siria parece llegar a su fin, pero ¿qué ha ocurrido en estos ocho años? Ignacio Álvarez Ossorio, profesor de estudios árabes e islámicos en la universidad de Alicante, explica su trayecto histórico y político. Afirma que el "El Daesh no es más que una sombra de lo que llegó a ser en el pasado" . El profesor de la Universidad de Alicante asegura que habría que aprender qué ha ocurrido para no repetir los errores que han originado esta guerra, la más cruenta del siglo XXI.

Francia repatrió este viernes de Siria a varios hijos de yihadistas franceses que estaban en campamentos del noreste del país bajo control de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) y que, o bien son huérfanos o no estaban acompañados por sus padres, anunció el Ministerio de Exteriores.

El Ministerio, que no precisó el número, justificó en un comunicado la operación porque se trata de niños pequeños "particularmente vulnerables". Los niños son objeto de un seguimiento médico y psicológico, han quedado en manos de las autoridades judiciales y sus familiares en Francia, con los que estaban en contacto, han sido informados de su llegada, afirmó.

Al cumplirse ocho años del inicio de la guerra en Siria, los países europeos afrontan el regreso de cientos de combatientes del Daesh que se han rendido cuando parece estar próximo el fin del autoproclamado califato terrorista. Uno de ellos, encarcelado en Siria, Hisham al Arabi Maluk, conocido como Abu Marian al Magrib, asegura que no se arrepiente de haber pertenecido a las filas del grupo yihadista. "No me arrepiento, porque no hay nada de lo que arrepentirme", ha asegurado en un testimonio en exclusiva a RNE.