Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, ha declarado este jueves que respecto a Siria hay dos opciones: "una es aumentar las sanciones para forzar a Asad a dimitir; la otra es una invasión militar".

"Si no queremos la invasión, tenemos que administrar con inteligencia la opción de las sanciones", ha explicado el ministro en el programa Los desayunos de TVE. "La Liga Árabe hizo un plan razonable (...) pero Bachar al Asad no parece dispuesto a dejar el poder y en el Consejo de Seguridad nos hemos encontrado un veto de Rusia y China que no acierto a comprender", ha añadido.

García-Margallo ha reconocido que esperaba que el presidente sirio iniciara reformas al sustituir a su padre el frente del régimen. "Para mí ha sido una enorme sorpresa, creía que iba a suponer un cambio respecto a la actitud de su padre. Parecía entender la necesidad de apertura", ha asegurado.

"No lo ha hecho por varias razones, probablemente porque él no es más que la punta del iceberg de su familia, de su clan y de la minoría alawita", ha subrayado el ministro, quien ha recordado además que a muchos mandatarios de la zona "cuando se van, los matan".

El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha reconocido este jueves que "a lo más que puede aspirar" España es a que se revise el objetivo de déficit por parte de la Comisión Europea en décimas. Por eso, ha subrayado que lo importante es que el déficit público se vaya reduciendo de forma paulatina "y no todo este año o el que viene".

Respecto a Siria, García-Margallo ha asegurado que hay dos opciones: "una es aumentar las sanciones para forzar a Asad a dimitir; la otra es una invasión militar".

"Si no queremos la invasión, tenemos que administrar con inteligencia la opción de las sanciones", ha explicado el ministro en el programa Los desayunos de TVE. "La Liga Árabe hizo un plan razonable (...) pero Bachar al Asad no parece dispuesto a dejar el poder y en el Consejo de Seguridad nos hemos encontrado un veto de Rusia y China que no acierto a comprender", ha añadido.

El recién designado enviado especial para Siria de la ONU y la Liga Árabe, Kofi Annan, viajará próximamente a El Cairo para reunirse con el responsable de la organización panárabe, Nabil el Arabi, y desde allí espera trasladarse "bastante pronto" a Damasco.

"Si queremos tener éxito en esta misión, es extremadamente importante que todos acepten que haya una mediación y que se hable con una voz única", ha explicado Annan tras reunirse con el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, para evaluar la grave crisis política y humanitaria de Siria.

El que fuera secretario general de la ONU entre 1997 y 2006 ha subrayado que la comunidad internacional debe estar unida ante la situación que atraviesa Siria y ha destacado que su mensaje es claro.

"Hay que terminar con la violencia y las muertes, y las agencias humanitarias deben tener permiso para ejercer su trabajo, porque actualmente eso no ocurre", ha subrayado.

Annan ha indicado que, tras mantener varios contactos en Nueva York, se desplazará a El Cairo para reunirse con el secretario general de la Liga Árabe, Nabil el Arabi, encontrarse "con otros actores de la región" y visitar Damasco "bastante pronto".

Las últimas informaciones que llegan de Siria apuntan a que las tropas de al Asad intensifican su ofensiva contra los rebeldes en Homs y otras ciudades del país. Cien civiles muertos al día, más de 7.000 desde que comenzó el levantamiento son cifras de la ONU, que intenta acordar una resolución centrada en la ayuda humanitaria para esquivar el veto de Rusia y China.

Más de 7.500 personas han muerto en Siria en los últimos 11 meses. La Cruz Roja no ha podido evacuar a los heridos en la ciudad de Homs, en la que continúan atrapados tres periodistas, entre ellos el español Javier Espinosa. En el Consejo de Seguridad, Francia presentará un nuevo proyecto de resolución que incluya un acceso al país para hacer llegar ayuda humanitaria.

(ATENCIÓN: Contiene imágenes que pueden herir la sensibilidad). Un vídeo supuestamente distribuido desde el interior de Siria muestra heridos en un bombardeo en Homs. Entre ellos, un niño que es rescatado de entre los escombros y recibe atención médica junto a otro hombre herido en una mano. La autencididad de las imágenes no ha podido ser contrastada por las restricciones que el gobierno sirio impone a los medios internacionales.

Más de 100 personas han muerto en Siria en las últimas horas, la mayoría cuando intentaban abandonar Homs. Fuentes de la oposición informan de que Bachar al Assad ha enviado a la ciudad rebelde una división de blindados. Mientras, continúan los intentos para evacuar a los heridos, entre ellos varios periodistas occidentales. Uno de ellos, británico, ha conseguido salir hoy.

El retrato de al Asad vigila la plaza de Al Tajrida de Damasco, poco después de conocerse el resultado del referendum. Lo ha anunciado el ministro del Interior. Asegura que un 89% de los votantes han dicho sí a un texto que el régimen presenta como una concesión a la oposición para acabar con la violencia. Según el gobierno, el Baath ya no será, en la práctica, el partido único y al Asad sólo podrá ser reelegido dos veces aunque se podría mantener en el poder hasta el 2028. La ONU ha mostrado sus dudas sobre el referendum. La oposición dice que es una farsa y no confía en esas promesas democráticas.

Los bombardeos sobre Homs no se han detenido en las últimas horas, y se intensifican las gestiones diplomáticas para sacar de allí a los heridos, incluidos varios periodistas occidentales. La situación en las ciudades atacadas por el régimen es cada vez más alarmante.

La Unión Europea (UE) ha aprobado este lunes una nueva ronda de sanciones contra el régimen sirio de Bachar al Asad con el fin de presionarle para que detenga la represión y deje el poder, según fuentes comunitarias.

Los ministros de Exteriores de los Veintisiete, que se reúnen en Bruselas, han aprobado congelar activos del Banco Central sirio, prohibir el comercio de oro y metales preciosos con el régimen, prohibir los viajes a siete miembros del Gobierno y vetar los vuelos de carga procedentes de Siria u operados por aerolíneas sirias, por lo que no podrán aterrizar en territorio de la UE. Sí se aceptarán los vuelos de pasajeros y los mixtos con el fin de permitir que los ciudadanos europeos que están en el país regresen a sus lugares de origen.

Finalmente, tampoco se prohibirá la compra de fosfatos, una de las principales fuentes de riqueza para Siria, pues un Estado miembro se opuso a la propuesta planteada por otros países, según las fuentes comunitarias.

Por su parte, el ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha asegurado que España considerará la posibilidad de cerrar su embajada en Damasco si continúa la "intolerable escalada" de violencia en el país. Así lo ha explicado el ministro español a su llegada a una reunión.

"Si continúa esta escalada, que es intolerable, consideraremos la posibilidad de cerrar la embajada como signo de protesta", ha asegurado. Según García-Margallo, en Siria continúan 15 ciudadanos españoles trabajando en la embajada y el Instituto Cervantes, mientras que hay un total de 640 hispano-sirios, además de un periodista en la ciudad de Homs al que el gobierno está intentando evacuar.