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Ignacio Álvarez-Ossorio, profesor de Estudios Árabes de la Universidad de Alicante, no espera grandes avances en las negociaciones de paz de Ginebra sobre la situación en Siria. En Las mañanas de RNE explica que hay grandes diferencias entre la oposición y el régimen. Además a pesar de las presiones de Arabia Saudí, es Rusia e Irán los que se están imponiendo, dice. Para ambos países cualquier acuerdo pasa por la permanencia de Bashar al Assad.

Ignacio Álvarez-Ossorio, profesor de Estudios Árabes de la Universidad de Alicante, no espera grandes avances en las negociaciones de paz de Ginebra sobre la situación en Siria. En Las mañanas de RNE explica que hay grandes diferencias entre la oposición y el régimen. Además a pesar de las presiones de Arabia Saudí, es Rusia e Irán los que se están imponiendo, dice. Para ambos países cualquier acuerdo pasa por la permanencia de Bashar al Assad.

Albukamal era el último gran feudo urbano que quedaba en manos de los yihadistas del estado islámico en Siria, en la frontera con Irak. Tropas sirias y aliadas lograron recuperar su control hace unos días y liberar a decenas de civiles. Ahora Siria y sus aliados Rusia e Irán empiezan a lanzar mensajes sobre el inminente final de las operaciones militares y afirman que el estado islámico apenas da sus últimos coletazos. Aunque este analista político advierte de que muchos yihadistas huyeron y pueden reagruparse en otras zonas, incluso en el area rural de Damasco. Es esta zona, en concreto Guta, una de las que más preocupa a Naciones Unidas. En su último informe señala bombardeos intensos a diario y decenas de víctimas civiles. Y a los mensajes triunfalistas la ONU alerta que en el séptimo año de guerra, el éxodo continúa y siete de cada 10 sirios necesitan asistencia humanitaria.

El grupo terrorista Estado Islámico ha sido expulsado este martes, tras meses de combates, de la ciudad siria de Raqqa, su principal bastión y capital de su autoproclamado califato, según han anunciado las milicias kurdas y árabes agrupadas en las Fuerzas de Siria Democrática (FSD), que reconocen, con todo, que aún quedan algunos combatientes yihadistas en las calles.