Casi 10.000 profesionales sanitarios han dado positivo por coronavirus en España, el país de mayor porcentaje entre los afectados por la pandemia. Algunos de ellos han preferido mudarse estos días a hoteles para evitar contagiar a sus familias.
Este miércoles han aterrizado en Madrid dos aviones con material sanitario, procedentes de Turquía y de China, para hacer frente a la crisis del coronavirus. Y en los próximos días irán llegando más. Compañías aéreas, pilotos, azafatas trabajan, en muchos casos de forma voluntaria, para paliar la deficiencia de recursos en los hospitales.
Un día más en Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso, miramos a la opinión de los ciudadanos frente a la crisis del coronavirus. Hoy queremos saber cómo se percibe el sistema sanitario y la resistencia de la red de profesionales que nos cuida en un momento tan delicado. Lo analizamos con José Pablo Ferrándiz, investigador principal de Metroscopia.
La mayoría de la ciudadanía española ha perdido confianza en el sistema sanitario por falta de medios: el 65% de los encuestados así lo cree. "Hay que diferenciar entre los medios con los que cuentan o no cuentan los profesionales sanitarios y la cualificación de este personal. Ambas percepciones son muy diferentes", cuenta Ferrándiz. La evolución de la opinión acerca de la capacidad del sistema sanitario frente a la pandemia de COVID-19 ha ido cambiando. El 26 febrero, con los primeros contagios en España, la mayoría de los españoles (69%), consideraba que el sistema sanitario nacional sí estaba preparado para hacer frente a una epidemia, teniendo datos de China y de Italia. Según se han ido saturando los centros hospitalarios y la crisis se ha hecho más profunda, los ciudadanos han dado un vuelco. Una vez se declaró el estado de alarma, la mayoría (75%) creen que el sistema sanitario no está preparado por falta de medios. Sin embargo, la amplia mayoría -el 88% de los españoles y españolas- confían y consideran que los profesionales sanitairos están muy preparados y cualificados para hacerle frente. Lo único es que les faltan medios.El temor al contagio ha ido en aumento según se ha ido expandiendo la pandemia. Entre un 1 y un 2% de los ciudadanos dicen que han pasado la COVID-19. La preocupación ha ido en aumento por la gente de su entorno de que pueda estar contagiada. Sobre las nuevas formas de socializar durante el confinamiento, los aplausos en los balcones: la mitad de las personas encuestadas afirmarn que salen todos los días a aplaudir a las 8 de la tarde. Hay un 24% que asegura asomarse unas veces sí y otras no. "Es un acto colectivo y una expresión de compartir con otros dentro del confinamiento un momento muy excepcional", reflexiona Ferrándiz. Solo el 4% considera que no es necesario aplaudir y, aunque compartan las razones, prefieren no ser partícipes de este acto simbólico.
¿Estas magnitudes pueden suponer un salto importante en la confianza hacia el sistema nacional de salud antes del estado de alarma?¿Se está devaluando? "Durante los últimos años y, sobre todo a raíz de la crisis de 2008, algunas instituciones se posicionaron: el sistema sanitario y los profesionales de la sanidad pública se colocaron por encima del 80% y cercanos al 90%. Esto se ha mantenido así durante los últimos años". Según José Pablo Ferrándiz de Metroscopia, probablemente la ciudadanía cuando pase la crisis reclamará que se faciliten los medios adecuados a los profesionales de la Sanidad española.
La epidemia de coronavirus ha puesto en una situación límite a la provincia de Soria, que tiene una tasa de contagios muy por encima de la media nacional. El alcalde ha pedido más recursos. La falta de personal sanitario por contagios y cuarentenas se suma a la falta de plazas hospitalarias.
Así lo ha afirmado Miguel Iborra que denuncia "el incumplimiento de las normas de prevención laboral y de no dotar de protección a los sanitarios que luchan contra el coronavirus que pueden incurrir en delitos de lesiones, homicidio imprudente y otras figuras jurídicas"
Toda ayuda es poca en la lucha contra el coronavirus. Y se valoran especialmente las iniciativas a título individual como la de Luis García Plaza, que entrena actualmente en Arabia Saudi desde donde ha donado 2.000 mascarillas y 1.500 tests al Hospital de Villajoyosa, en Alicante.
El coronavirus se ha cobrado la vida en España de 7.340 personas, según el último cómputo del Ministerio de Sanidad. Son 812 fallecidos más que ayer, una cifra menor que la registrada el domingo. Informa Begoña Sanz
Los hospitales alemanes son probablemente los mejor preparados de Europa en equipamiento técnico, pero falta personal médico, de enfermería, cuidadores, etc.
Ahora, las autoridades alemanas se han acordado de que en las oleadas hace cuatro años llegaron muchos médicos sirios, iraquíes o iraníes que nunca han podido ejercer porque no se les reconoce sus estudios.
El Estado de Hesse el primero que ha recurrido a ellos con un anuncio en Facebook, que ha consegido ya la respuesta de 300 médicos refugiados, condenados hasta ahora a ganarse la vida como pueden en otras profesiones.
Hasta ahora han muerto en Italia 45 médicos en una lista dolorosamente larga de profesionales que se han dejado la vida luchando en primera linea de esta epidemia.
El coronavirus ha provocado más muertes que este jueves, pero Sanidad insiste en que se aproxima la estabilización de la epidemia. El incremento de contagios de coronavirus es este viernes el menor en los últimos ocho días, del 14%, pero podría deberse a la falta de pruebas diagnósticas. Los datos que ofrece Sanidad cada mañana no representan la realidad completa de la epidemia pero insisten en que muestran una tendencia a la estabilidad. Para mantener esa tendencia y proteger el sistema sanitario, el Gobierno tiene previsto endurecer el estado de alarma.
El uso de mascarillas se ha universalizado por la crisis del coronavirus, pero los expertos advierten que su uso se debe restringir a enfermos y personal sanitario. China es el principal productor con má de 100 millones de mascarillas al día.
El Gobierno ha decretado el cierre de los hoteles. Pero hay una lista de los llamados "hoteles de guardia" publicados en el Boletín Oficial del Estado, que se mantendrán cerrados al público pero alojarán, entre otros, a sanitarios, personal de mantenimiento, transportistas, fuerzas y cuerpos de seguridad o quienes tengan que desplazarse con urgencia para atender menores, dependientes o personas con discapacidad.
Sobrepasados de trabajo y destrozados a nivel emocional acuden día tras otro a los hospitales. Estiran los turnos, doblan jornadas. Con una sensación constante de desprotección. No hay nadie que pueda describir mejor que ellos lo que se vive estos días en las urgencias, como en el Severo Ochoa de Leganés.
Serafín Romero, presidente de la Organización Médica Colegial, ha pedido al Gobierno en Las Mañanas de RNE con Íñigo Alfonso que se acelere la fabricación nacional de material de protección para los sanitarios puesto que la falta de equipamiento “es el principal problema con el que están lidiando los profesionales" y es el motivo por que el porcentaje de sanitarios afectados por el coronavirus es tan elevado en nuestro país.
Romero cree que nuestro sistema sanitario no puede permitirse esperar a que lleguen los materiales de protección comprados a China. "El Gobierno debería acelerar la fabricación propia. La espera de semanas a que llegue el material nos va a dar un panorama que no nos va a gustar nada".
Elpresidente de la Organización Médica Colegial cree que la situación que viven nuestros profesionales sanitarios “no es propia de un país como España” y ha diseccionado cuáles son los principales problemas a los que se enfrenta nuestro sistema sanitario. "Hay que enviar un mensaje a los ciudadanos: hay que querer más a nuestro sistema sanitario público. El sistema sanitario español tiene un problema de infrafinanciación y una ley de salud pública muy poco desarrollada. Hay que promocionar el trabajo de nuestros profesionales”.
En medio de esta crisis, este martes hemos conocido una buena noticia. En el hospital Gregorio Marañón de Madrid han conseguido hacer un trasplante de corazón a una niña de año y medio. Lo han hecho con un dispositivo especial por el coronavirus.