¿Qué son los crímenes de guerra? ¿Se están produciendo en Ucrania? ¿Cómo se investigan y castigan? Se lo preguntamos a Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional en España.
Hoy conocemos a Alper, que vivía en Ucrania hasta que estalló la guerra. Dos días después salió a Turquía con su mujer y su hijo. Ellos son ucranianos y pueden refugiarse en la Unión Europea. Él, turco, espera de alguna manera reunirse con ellos.
La foto la hace hoy nuestra enviada especial Raquel González en una playa en guerra.
La retirada del Ejército ruso de los alrededores de Kiev ha permitido el acceso de la prensa a Bucha. Allí se han contabilizado más de 400 cadáveres de civiles, la mayoría enterrados en fosas comunes. Zelenski ha visitado Bucha para ver la masacre que las tropas rusas han cometido en la ciudad y desde allí, acusa a Rusia de genocidio: "Estos son crímenes de guerra, sabemos que hay miles de personas asesinadas y torturadas, esto es un genocidio".
Informa Fran Sevilla, enviado especial de RNE en Ucrania
En medio de la crisis energética, Noruega podría convertirse en el principal proveedor de gas y petróleo de Europa, multiplicando sus ingresos por seis. Actualmente ya exportan el 25 % del gas que usan los europeos. Sumado al crudo, sus ganancias rondan los 29.000 millones de euros, pero esa cifra podría dispararse hasta los 179.000 millones con Rusia en fuera de juego por la invasión de Ucrania. Noruega debe decidir ahora si quiere asumir el rol de forma temporal o permanente.
Ucrania y los países occidentales acusan a Rusia de cometer crímenes de guerra en la localidad de Bucha, cerca de Kiev. El gobierno ruso, por su parte, habla de "montaje" y reclama una investigación. Hablamos con nuestro enviado especial a Bucha, Fran Sevilla. Nos fijamos en las elecciones de Hungría y entrevistamos al politólogo Daniel Gil. También nos acercamos a Serbia, a Ecuador y a Sri Lanka.
Kiev asegura que se han producido "ejecuciones sumarias" en la zona y la fiscalía afirma que se han hallado los cadáveres de más de 340 civiles. Rusia niega su responsabilidad y habla de "provocación". Mientras, la Unión Europea ya ha avanzado que está preparando un nuevo paquete de sanciones.
La liberación de la ciudad de Bucha muestra uno de los horrores más duros vistos hasta ahora en la guerra de Ucrania, una masacre sobre la población civil que deja decenas de cadáveres abandonados en las calles, algunos maniatados y ejecutados de un disparo.
Muchos de los vecinos han cavado tumbas con sus propias manos para enterrar a las víctimas. La fiscalía ucraniana cifra los fallecidos en más de 400 en pueblos de los alrededores de Kiev, mientras continúan las investigaciones. Un proceso que está siendo complejo, ya que, según afirman las autoridades ucranianas, las tropas rusas habrían minado los caminos antes de retirarse.
En localidades como Bucha, situada al noroeste, cerca de 300 personas han tenido que ser enterradas en fosas, mientras que, en Irpin, ya se han recuperado al menos 50 muertos ayudados de voluntarios que han vuelto a la ciudad, devastada por los bombardeos, para ayudar en las evacuaciones de los civiles. Mariúpol o Járkov son también dos localidades saqueadas y masacradas por el ejército ruso.
Ucrania ha descrito los ataques como “ejecuciones sumarias” contra civiles y el presidente Volodímír Zelenski, lo ha calificado de "genocidio". Las duras imágenes han provocado una condena internacional. Países como Alemania y Reino Unido piden que se investiguen como "crímenes de guerra" contra la población, mientras que Rusia niega los asesinatos masivos y lo tilda de "provocación" por parte de Ucrania.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, visita Bucha tras conocer la devastación causada por la invasión rusa. Se han conocido durísimas atrocidades cometidas por las tropas de Putin en la localidad, de hecho la fiscalía ucraniana habla de más de 300 muertos.
Fran Sevilla, enviado especial a Ucrania, ha estado allí, en una de las zonas donde más duro se ha combatido hasta que hace tres días fue liberada por las tropas ucranianas: "Vemos los restos y la devastación de los terribles combates", describe.
"También hemos visto cadáveres en las calles y enterrados en fosas. Es una sensación devastadora ver cómo ha sido la ocupación rusa y cómo se está desarrollando esta terrible guerra", lamenta Fran Sevilla.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, visita Bucha tras conocer la devastación causada por la invasión rusa. Se han conocido durísimas atrocidades cometidas por las tropas de Putin en la localidad, de hecho la fiscalía ucraniana habla de más de 300 muertos.
Fran Sevilla, enviado especial a Ucrania, ha estado allí, en una de las zonas donde más duro se ha combatido hasta que hace tres días fue liberada por las tropas ucranianas: "Vemos los restos y la devastación de los terribles combates", describe.
"También hemos visto cadáveres en las calles y enterrados en fosas. Es una sensación devastadora ver cómo ha sido la ocupación rusa y cómo se está desarrollando esta terrible guerra", lamenta Fran Sevilla.
Para Ucrania lo que está haciendo Putin es un genocidio, pero el Kremlin niega su responsabilidad en estos crímenes, y acusa a Ucrania de provocación. La ONU investigará si ha habido crímenes de guerra en Bucha, tal y como denuncian muchos gobiernos de occidente, que piden endurecer las sanciones a Moscú.
Ucrania acusa a Rusia de genocidio por la matanza de civiles en la ciudad de Bucha, que deja imágenes durísimas que han provocado una gran conmoción en todo el mundo. Tras la salida de las tropas rusas han enterrado a 340 personas en fosas comunes y siguen encontrando cadáveres en las calles. La Unión Europea responsabiliza al Kremlin de lo que califica de atrocidades y prepara ya nuevas sanciones.
Ucrania denuncia que entre las muchas barbaridades cometidas por Rusia está también la colocación de minas antipersona que impiden que los civiles puedan desplazarse o que llegue la ayuda humanitaria. Según el Ministerio de Exteriores, unos 80.000 kilómetros cuadrados están sembrados de estos artefactos y cerca de 500 especialistas están trabajando en desminarlo, un proceso que puede llevar años.
Es imposible volver de forma masiva a las ciudades liberadas porque es un peligro por la forma en la que el ejército ruso ha dejado las minas, asegura Volodymyr Demchuk, director del Servicio de Emergencias ucraniano. Y explica que, al entrar en las ciudades que han sido liberadas, comprueban que han utilizado materiales explosivos que determinan crímenes de guerra como las minas antipersona que están prohibidas por las convenciones internacionales o bombas racimo.
Informan Carmen Julia Hernández y Luis Montero, enviados especiales a Leópolis.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, visita Bucha tras conocer la devastación causada por la invasión rusa. Se han conocido durísimas atrocidades cometidas por las tropas de Putin en la localidad donde se ven calles sembradas de cadáveres, civiles masacrados y barrios arrasados. La fiscalía ucraniana habla de más de 300 muertos.
El enviado especial de RNE, Fran Sevilla, ha sido testigo de todo este horror. Desde Bucha describe situaciones sobrecogedoras como la de cadáveres que han sido terriblemente torturados. El presidente ucraniano ha comunicado que esta es la prueba de que Rusia comete crímenes de guerra y ha exigido a la comunidad internacional que intervenga para detener esta barbarie.