En el sur de Ucrania, los rusos intentan conquistar Mikolaiv. Esa ciudad es clave, porque está a poco más de 100 km de Odesa, la principal ciudad portuaria de Ucrania. En esta ciudad, los ucranianos no quitan la vista del mar, porque temen también un desembarco anfibio de los rusos. Desde que empezó la guerra más de 200.000 voluntarios se han alistado para ir al frente. Sobre todo hombres, pero también mujeres sin experiencia militar. En Odesa han sido 70.000. En la localidad les entrenan por si finalmente les necesitan, pero la realidad es que en Ucrania sobran manos y faltan armas, por eso Zelenski insiste en pedirlas a la comunidad internacional "Nos falta municion, pero sobre todo, nos faltan armas, pero no fusiles, armas para derribar tanques y aviones", dice da TVE el director del centro de entrenamiento antes diputado del Gobierno de Odesa.
En Brovary, a unos 30 kilómetros de Kiev, se encuentra uno de los principales hospitales infantiles de la zona. Aunque ahora las tropas rusas se encuentran a unos 15 kilómetros de la zona, esta ciudad situada en la periferia de la capital de Ucrania ha sido objetivo de las tropas rusas en varias ocasiones.
Por este motivo, muchos niños han sido evacuados y parte del personal sanitario desde que comenzó el conflicto. Otros se quedan y lucen bata amarilla y calzado azul, los colores de la bandera de Ucrania.
En una de las habitaciones del hospital se encuentra Ira, con su hija Serafina, ingresada durante la guerra después de que no encontrasen insulina en la aldea en la que viven para tratarla. En medio de las explosiones, Ira entró al hospital en coma, aunque poco a poco ha ido mejorando.
"Si ha habido muchos ataques, escuchábamos las sirenas y yo intentaba calmar a mi hija, pero es difícil explicar la guerra a los niños. Ellos preguntan y tienen miedo", cuenta Ira.
Este martes está prevista una nueva ronda de negociaciones cara a cara entre Rusia y Ucrania en Turquía. Mientras tanto, Vladímir Putin mantiene su ofensiva en suelo ucraniano, especialmente en el sur del país.
Está previsto que empiece una nueva ronda de conversaciones entre las delegaciones de Rusia y Ucrania. Esta vez serán encuentros presenciales en Turquía aunque con pocas esperanzas de que haya avances para lograr un alto al fuego. En Kiev no se han abierto corredores humanitarios ante el temor de que las tropas rusas no los respeten y lancen ataques durante las evacuaciones de civiles.
Además de Mariúpol, la destrucción es casi total en Chernígov que está siendo sometido a un intenso bombardeo por las fuerzas rusas y que han logrado completar el cerco. Según el gobierno ucraniano la situación humanitaria es catastrófica, no hay agua y apenas quedan víveres. Chernígov se encuentra a 150 kilómetros al norte de Kiev y muy cerca de la confluencia con las fronteras de Bielorrusia y Rusia, lo que ha convertido a la ciudad en un objetivo militar prioritario para las fuerzas rusas. No hay tregua a pesar de que ambas partes hayan acordado volver a la mesa de negociación.
En torno a 80 mil ucranianos que se niegan a salir de su país han optado por el refugio que les ofrece Chernovtsi, una ciudad aparentemente tranquila, de unos 200 mil habitantes, a unos 40 minutos de la frontera con Rumanía. Aquí hemos conocido a Rania, a su marido y sus tres hijos. Han venido desde Kiev y se quedan en casa de unos familiares. También allí está Marc, un británico que recuerda las similitudes entre el conflicto actual y el vivido en el Donbás. Informan los enviados especiales de RNE, Laura Alonso y Sergio Jiménez.
El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha asegurado este lunes que su país insistirá en mantener la soberanía y la integridad territorial en la próxima ronda de negociaciones de paz con Rusia que tendrá lugar en Turquía.
El Ministerio de Defensa ruso aseguró que sus tropas iban a centrarse en "liberar" el Donbás, pero lo cierto es que en las últimas horas ha habido bombardeos sobre Leópolis, en el oeste, y continua acosando Kiev.
Mientras, las autoridades ucranianas alertan de incendios cerca de la central nuclear de Chernóbil y del riesgo que esto supone.
Rusia ha vuelto a bombardear en las últimas horas objetivos militares en Leópolis y en las inmediaciones de la capital, Kiev, y mantiene el avance hacia el este, con el objetivo de rodear a las fuerzas ucranianas que están peleando en el Donbás, cuando se cumplen 32 días de la invasión. Guerra Rusia - Ucrania: sigue la última hora en directo.
Foto: Vehículos destruidos en Mariúpol, Ucrania. REUTERS/Alexander Ermochenko.
Mientras los rusos se centran en reforzar el control en el corredor que unen los territorios del Donbas con la península de Crimea,parece que las conversaciones entre los negaciadores de Ucrania y Rusia volverán a mantenerse desde el lunes hasta el miércoles. Ucrania mantiene que será en Turquía, pero Rusia no lo confirma. Por otra parte, el presidente francés Macron se ha desmarcado de los calificativos que Biden le dedicó a Putin, como el de "carnicero".
En Trebukhiv, a las afueras de Kiev, sus habitantes se aferran a la vida cotidiana, dentro de lo posible, y continúan realizando sus costumbres. Por eso hoy asisten a misa, en la iglesia local, la más grande en la región de Kiev, que sobrevivió a la Segunda Guerra Mundial. Fran Sevilla, enviado especial a Kiev, ha podido hablar con el sacerdote, que cuenta que la gente está en shock y que el sentimiento religioso ayuda: "Sin la fe estarían desmoralizados, sin ella no tendríamos esperanza". Ellos insisten en que su religiosidad les permite mantener la esperanza en que la guerra acabará pronto y poder afrontar mejor el sufrimiento que conlleva. Ludmila reza por su hijo, que está en el frente, pero también por todos los soldados ucranianos que buscan la victoria. Además, creen que es importante mantener estos ritos porque, una vez pase la guerra, la vida volverá a ser como antes.
Rusia ha vuelto a bombardear objetivos militares en Leópolis y en las inmediaciones de Kiev y mantiene el avance hacia el este, con el objetivo de rodear a las fuerzas ucranianas que están peleando en el Donbás. El Ministerio de Defensa ruso ha informado de la destrucción de varios objetivos militares en Leópolis. El asesor del Ministerio del Interior de Ucrania, Vadym Denysenko, ha confirmado que el Ejército de Putin está destruyendo depósitos de almacenamiento de combustible y alimentos, por lo que el Gobierno tendrá que dispensar la existencia de ambos bienes en un futuro cercano. Además, ha asegurado que Rusia está llevando nuevas fuerzas de rotación hacia la frontera, lo que podría conllevar nuevos intentos para avanzar en su invasión.