Miles de refugiados ucranianos han conseguido escapar de las bombas y de las sirenas, y llegan a España con un alivio empañado por un sentimiento de culpa. Remordimientos por haber escapado de su país en guerra. Se lo cuenta a TVE Elena, quien dejó a su marido en Ucrania y no puede dormir por la preocupación. Para Daria, haberse ido es una de las decisiones más difíciles que ha tenido que tomar.
En Kiev la situación sigue estancada. Las tropas rusas no avanzan, pero siguen bombardeando objetivos en el corazón de la ciudad. Los vecinos intentan esquivar los escombros de los edificios derrumbados. Hay gente sin cristales, pero otros han perdido sus paredes. El misil ha destrozado una escuela y la guardería que estaba tras ella.
Las principales cadenas de televisión de Ucrania han unido fuerzas para informar de la guerra las 24 horas. Emisoras que antes eran competencia, ahora emiten seis horas cada una por el mismo canal, entre ellas, la televisión pública. Informar, asegura su presidente, no está siendo fácil.
Los expertos creen que la ofensiva rusa parece haberse estancado. La inteligencia militar británica dice que han hecho progresos mínimos aunque ciudades como Járkov, Chernígov, Sumy o Marúpol siguen rodeadas. Los ataques rusos han llegado muy cerca del aeropuerto de Leópolis.
Leópolis, en el oeste de Ucrania, se despertaba este viernes con el sonido de las sirenas antiáreas y de varias explosiones. Rusia ha lanzado desde el mar Negro seis misiles crucero, capaces de recorrer 3.000 kilómetros. Pero dos de los misiles han sido interceptados por Ucrania. El ataque ha destruido una planta de reparación de aeronaves, donde algunos medios sugieren que podría haber habido armas de países occidentales. También han quedado dañados edificios anexos al aeropuerto. Es el primer ataque en la ciudad en la que hay más de 200.000 desplazados. El principal corredor hacia Polonia, cuya frontera se encuentra a solo 70 kilómetros.
La Organización Mundial de la Salud cifra en 43 los ataques a infraestructuras sanitarias desde que comenzó la guerra. En los hospitales de Odesa temen ante la amenaza...
El extrarradio de Mariúpol refleja los estragos de tres semanas de asedio. Unas 350.000 personas siguen atrapadas en esta ciudad del mar de Azov: sin gas, electricidad, agua y cada vez menos alimentos. Unas 30.000 personas han logrado huir y muchos lo han hecho por la zona controlada por las milicias prorrusas procedentes de Donetsk. Algunos cuentan que las brigadas ultranacionalistas ucranianas les han hostigado.
Blindados rusos y batallones chechenos están ya a dos kilómetros del centro de Mariupol. Su objetivo sería dividirla en dos, la misma táctica que Rusia utilizó con éxito en Alepo, en Siria. Hoy Moscú insiste en negar que hayan atacado el teatro de Mariupol, donde todavía no se conoce el número de víctimas ni las causas exactas de la explosión. Según la portavoz de Exteriores, Rusia no bombardea ciudades. Pero en Chérnigov, un ataque ruso, según los ucranianos, ha matado a una familia: madre, padre y tres hijos y en Járkov la artillería rusa ha disparado contra objetivos en el centro de la segunda ciudad de Ucrania.
Los blindados rusos se esconden en sus trincheras en los alrededores de Kiev. Rusia estrecha por el Este el cerco sobre la capital, donde el gobierno de Zelenski sigue pidiendo apoyo por aire. Pero Eslovenia no suministrará las baterías solicitadas por Kiev. Y Estados Unidos rechaza cerrar el espacio aéreo para no ir a la guerra con Rusia.
Foto: varias personas caminan cerca de un bloque de pisos que fue destruido durante el conflicto entre Ucrania y Rusia en la ciudad portuaria sitiada del sur de Mariupol, Ucrania, el 17 de marzo de 2022. REUTERS/Alexander Ermochenko.
Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, ha prohibido el exportación de productos agrícolas, salvo excepciones, como el trigo para garantizar el abastecimiento nación. Sin embargo, algunos productos como la harina, el pan o el trigo no están llegando a los puntos calientes del conflicto en el país. Ucrania está diseñando un entramado logístico para hacer frente a la guerra y para resolver algunos problemas de suministro, ya que los principales centros de producción de trigo, pan o pasta se encontraban en el este del país, precisamente en ciudades que están ahora sitiadas.
Informan María Eulate y Luis Montero, enviados especiales de RNE
Los servicios de emergencia ucranianos han estado trabajando durante todo el día en los escombros del teatro derribado por los rusos en Mariúpol donde se han salvado cientos de personas. Afortunadamente, el ataque a este emplazamiento convertido en refugio desde que comenzó la guerra, no ha dejado ninguna víctima mortal. Las autoridades aseguran que más de 350.000 personas siguen refugiadas en la localidad, que sigue asediada por las tropas rusas. El Comité Internacional de la Cruz Roja ha tenido que abandonar la ciudad por la falta de capacidad operativa.
Por otro lado, Kiev ha vuelto a ser objeto de de los bombardeos rusos, los restos de un misil han impactado contra un edificio residencial de 16 plantas donde ha muerto una persona.
Informan María Eulate y Luis Montero, enviados especiales de RNE
Mariúpol es una de las ciudades más afectadas, donde la destrucción de un teatro con cientos de refugiados ha provocado un cruce de acusaciones entre Kiev y Moscú. Las autoridades ucranianas desconocen el número de víctimas bajo los escombros y denuncian otros dos ataques contra civiles. El presidente Volodímir Zelenski ha asegurado ante el Parlamento alemán que "Moscú está construyendo un nuevo muro".
Regresa a Madrid la caravana de taxis que puso rumbo a la frontera de Polonia el pasado viernes. Vuelven acompañados de 133 ucranianos. La ONG, Mensajeros de la paz, va a ofrecer alojamiento a los refugiados que no cuenten con familiares o casas de acogida.
Tras 22 días de guerra, los residentes de Mariúpol se echan a la carretera para poder huir de la violencia y los bombardeos de la guerra. Es tanta la desesperación por escapar que se han creado colas de varios kilómetros a lo largo de las principales vías. La ciudad portuaria que una vez fue el hogar de miles de familias, es ahora uno de los lugares más hostiles del planeta.