Enlaces accesibilidad

arriba Ir arriba

Alejandra Macesanu, de 15 años, llamó tres veces al teléfono de emergencias 112 para denunciar que había sido secuestrada pero las autoridades tardaron 19 horas en localizar y entrar en la casa donde supuestamente la tenían retenida. Fue demasiado tarde porque la policía solo encontró restos humanos y alguna de sus pertenencias, que ahora están siendo analizadas por los forenses. El presunto autor es un hombrede 65 años al que los investigadores acusan también de la desaparición en abril de otra joven de 18 años.

El papa Francisco ha pedido perdón a la comunidad gitana por "la discriminación, segregación y maltrato" que ha sufrido a lo largo de la historia, también de los cristianos, durante un encuentro con esta etnia en la ciudad rumana de Blaj. "Llevo un peso en el corazón. Es el peso de las discriminaciones, de las segregaciones y de los maltratos que han sufrido vuestras comunidades", ha dicho el pontífice en su visita al barrio Barbu Lautaru de Blaj, habitado principalmente por esa minoría étnica. Francisco ha confesado que "también los cristianos y los católicos no son ajenos a tanto mal", a la discriminación de los gitanos: "Quisiera pedir perdón por esto".

El papa Francisco ha alertado de que en la actualidad se da una colonización ideológica que busca desarraigar y alienar a las personas como en el pasado, durante la beatificación de siete obispos greco-latinos torturados por los comunistas en Rumanía. En su último día en el país, el pontífice ha acudido a la ciudad de Blaj, sede la Iglesia greco-católica, para declarar beatos a estos obispos que, como muchos otros, fueron perseguidos, confinados y torturados hasta la muerte tras la Segunda Guerra Mundial.

El papa Francisco ha viajado a la ciudad de Iasi, en la Moldavia rumana, para bendecir la catedral de Santa María Reina, que alberga los restos del beato Anton Durcovici, mártir también del régimen comunista. A las puertas del templo ha bendecido además una de las piedras de la vía Transilvana que conduce hasta Santiago de Compostela, en España. Después ha acudido en papamóvil al Palacio de la Cultura de Iasi, donde ha sido recibido por miles de personas.

Veinte años después de la visita de Juan Pablo II a Rumanía, la primera de un papa a un país ortodoxo desde el cisma del siglo XI, el papa Francisco llega a este país con el mismo mensaje de conciliación y diálogo, buscando la unidad de los cristianos en torno a los valores del Evangelio, más allá de las diferencias formales y doctrinales que ha ido dejando el paso del tiempo. Los católicos son apenas el 6% de los 20 millones de rumanos, ortodoxos en un 87%.