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Hasta 1.200 mujeres pusieron denuncias por robos y agresiones sexuales en la Nochevieja de Colonia: centenares de inmigrantes, muchos delincuentes habituales, pero también refugiados, casi todos borrachos, agredieron sexualmente a las mujeres, sustrayéndoles carteras y móviles. Los 150 policías de guardia se vieron desbordados, por lo que este año se multiplican por diez para reforzar la seguridad.

Va camino de convertirse en uno de los grandes atracos de los últimos años en París, no sólo por la cifra robada, casi 10 millones de euros, sino porque se trata de ella, Kim Kardashian, exitosa empresaria de sí misma, con más de 120 millones de seguidores en redes sociales. Asistía a la Semana de la Moda pero ayer, hacia las dos y media de la madrugada, cinco hombres vestidos como policías entraron en su lujoso apartamento, y le robaron las joyas, tras maniatarla y encerrarla en el baño.

La banda opera a nivel mundial y recibe este nombre por la espectacularidad de sus robos. Escogen el escenario habitualmente joyerías de lujo que estudian durante días. Tienen poco tiempo para hacerse con la mayor cantidad de joyas. Van a por todas. La Interpol les dio el nombre de Pink Panters, Panteras Rosas, hace casi 20 años. Son más de 200 miembros repartidos por todo el mundo, la mayoría exmilitares de países de Europa del este. Su modus operandi los delata. Sobre todo por el valor de sus robos. Se les atribuyen más de 300, que superarían los 500 millones de dólares. Ayer en Barcelona, se hicieron con un botín de 400.000 euros en sólo 48 segundos. Impedirlo no fue fácil. El grupo de atracos de la UDEV los persiguió a su salida. Hubo disparos, pero nadie resultó herido. Tokyo, París, Londres, Barcelona cualquier ciudad puede ser escenario para los "Panteras rosas", delincuentes con nombre de película pero mucho más violentos en la realidad que en la ficción.