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Una vez expropiada YPF, Repsol espera recibir una compensación económica por sus acciones en la petrolera argentina. El presidente de Repsol confía en la justicia y el arbitraje internacional para conseguir esa indemnización.

En la misma semana en que Repsol sufría la pérdida de la mayor parte de su participación en YPF, la petrolera ha inaugurado la ampliación de su refinería en Cartagena. Es la mayor inversión industrial de la historia en España

La segunda petrolera china, Sinopec, quería comprar el 57% de YPF en manos de Repsol. Había un acuerdo firmado, según revelan hoy varios medios chinos. La compañía afirma que seguirá con sus planes de expansión en Argentina, aunque reconoce que ahora hay más riesgo.

El gobierno de Cristina Fernández rechaza la valoración que ha hecho Repsol de las acciones de su filial. El viceministro de Economía Axel Kicillof, que ha llevado la operación, ha anunciado que se va a revisar el valor de la petrolera, a la que acusa de saquear los recursos del país.

Mientras la Comisión Europea ha mostrado su "preocupación" por la decisión de Argentina de nacionalizar YPF, en los países iberoamericanos de la Alianza Bolivariana, ALBA, hay reacciones matizadas. Desde el apoyo total de Venezuela, que ha asegurado que prestará apoyo médico, a la más suave de Bolivia. Su presidente, Evo Morales, asegura que Repsol cumple toda la legislación del país y que las relaciones son buenas. El presidente de Uruguay, José Múgica, ha acusado de prepotencia a lo que ha llamado "Europa rica".

Antonio Remiro Brotóns,catedrático de Derecho Internacional Público y Relaciones Internacionales, Universidad Autónoma de Madrid, se une a la mesa del Debate de la 1 para explicar el marco jurídico en que se mueve Repsol tras su expropiación por parte del gobierno argentino.

El presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, ha mostrado su "profundo malestar" por la decisión argentina de expropiar YPF "sin justificación alguna y sin razón económica" que lo explique, y ha asegurado que España defenderá con perseverancia los "intereses legítimos" de Repsol.