Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

El gesto de las manos en alto frente a la policía se ha convertido en un símbolo de la herida racial en Estados Unidos. La familia de Michael Brown, el joven negro tiroteado por un policía blanco, dice que el chico estaba haciendo precisamente esto, levantar sus manos para mostrar que estaba desarmado, cuando recibió los disparos mortales.

Un ciudadano negro, cuya identidad no se ha revelado, ha muerto este martes por los disparos de un policía en San Luis, en el estado de Misuri, a pocos kilómetros de la localidad de Ferguson, donde se suceden las protestas por la muerte hace diez días de otro joven negro desarmado tiroteado por un agente.

El levantamiento del toque de queda y la presencia de la Guardia Nacional ha contenido las protestas, mayoritariamente pacíficas, pero aún así se han vuelto a producir enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. El presidente Obama ha enviado a la zona al Fiscal General, Eric Holder y ha llamado a la calma a la minoría causante de los desórdenes.

El presidente estadounidense, Barack Obama, ha señalado este lunes que "no hay excusa" para los "excesos" policiales ni el "vandalismo" en Ferguson (Misuri), y se ha reunido con el Consejo de Seguridad Nacional para tratar la situación tras la muerte de un joven afroamericano en esa ciudad.