Scotland Yard es un cuerpo policial racista, sexista y homófobo. Es lo que dice un demoledor informe que se ha hecho público en el Reino Unido. En los últimos años, la confianza de los británicos en esta institución, durante años respetada y valorada, ha ido decayendo por los numerosos escándalos y el apoyo está ahora mismo en mínimos.
El asesinato de Sara Everard a manos del policía Wayne Couzens, que usó su placa para llevar a cabo el secuestro, conmocionó a la sociedad británica e impulsó una investigación en la policía, cuyas conclusiones conocemos ahora.
Foto: REUTERS/Peter Nicholls
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