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Condena para el ex presidente de Spanair, Ferran Soriano, el consejo de administración de la compañía y la empresa Avansa, dependiente de la Generalitat de Cataluña. El juez los declara culpables de la quiebra de la aerolínea. Los directivos tendrán que pagar casi 11 millones de euros y estarán inhabilitados durante dos años. La sentencia es recurrible ante el Supremo. La Generalitat la recurrirá.

El juzgado mercantil número 10 de Barcelona ha calificado como culpable el concurso de Spanair y ha condenado a su expresidente Ferran Soriano y a los miembros del consejo de administración a pagar solidariamente 10,8 millones de euros. El concurso culpable implica dolo o culpa grave de los representantes de la compañía que no solo originan el estado de insolvencia, sino que lo agravan. En este caso, la calificación se debe al retraso producido en la presentación de la solicitud de concurso voluntario de la sociedad.

El accidente de Spanair precipitó, tres años y medio después, la quiebra económica y el cierre de la aerolínea. Es una de las conclusiones del estudio que han elaborado catedráticos de las universidades de Sevilla y de Castilla La Mancha. Aseguran que, tras el siniestro, el volumen total de pasajeros de la compañía se redujo a largo plazo un 20%.

Después del cierre de Spanair se han encarecido los viajes desde Canarias y Baleares a la península. Las compañías dicen que no han subido los precios, pero, al haber menos plazas, los vuelos van llenos y las aerolíneas no necesitan ofrecer billetes baratos.

Hace una semana Spanair anunciaba la suspensión de sus vuelos por problemas económicos. Sin previo aviso, dejaba sin volar a miles de pasajeros, y en tierra, una flota de 27 aviones y 2.600 trabajadores que esperan un ERE. Una situación que también afecta a los más de mil empleados de la empresa que le daba servicio en tierra. La compañía catalana ha presentado concurso de acreedores después de 4 años de dificultades financieras. Las subvenciones de casi 100 millones de euros de la Generalitat de Cataluña no han resuelto sus problemas y la negativa ahora a darle mas ayudas ha precipitado su quiebra. Otras aerolíneas, como Ryanair o Vueling, intentan hacerse con el mercado que Spanair deja libre. Mientras sus trabajadores siguen movilizándose para que otras compañías los recoloquen.

Liquidar Spanair en el menor tiempo posible, es el objetivo en el que coinciden los responsables de la línea aérea y los representantes de los trabajadores. En esa misma línea de no dilatar el proceso, el juez ha admitido a trámite el concurso de acreedores presentado por la compañía y ha rechazado la propuesta del SEPLA, el Sindicato de Pilotos.

Es el panorama que debe resolver el juzgado de Barcelona donde Spanair ha presentado el concurso voluntario de acreedores. En paralelo, algunos también han iniciado acciones legales para cobrar. La empresa asegura que su prioridad ha sido la seguridad aérea y que los rumores de cierre aceleraron la decisión.