Enlaces accesibilidad

arriba Ir arriba

El presidente del Partido Popular, Pablo Casado, ha cargado este martes contra Vox, al que ha calificado como un partido de "extrema derecha" y ha reclamado el liderazgo del centro de este espectro ideológico tras el Comité Ejecutivo Nacional. Todos creen que ahora toca remontar para la próxima cita electoral, en menos de un mes se dan cita las autonomicas, municipales y europeas... Para esta campaña el PP estrena lema: "Centrados en tu futuro".

El presidente del PP de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, ha hecho un llamamiento a "ensanchar" el partido y a "abrir" sus puertas para mantenerlo como lo que "siempre ha sido", un "punto de encuentro entre muchas sensibilidades" políticas, en una jornada en la que los populares celebran su Comité Ejecutivo Nacional para analizar la histórica caída de los populares en las elecciones del domingo, y cierran filan en torno al líder nacional de su formación, Pablo Casado.

José Manuel García-Margallo, ex ministro de Exteriores y candidato del Partido Popular para las elecciones europeas, ha explicado en Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso el mal resultado de su formación, para él causado por "las tres 'C'": la crisis económica, la corrupción y la gestión de la situación en Cataluña. Además, el viraje a la derecha de Casado que ha sido, según García-Margallo, un error porque "solo en el centro se ganan las elecciones". Además, cree que la aparición de Vox "ha servido para movilizar a la izquierda" y también ha perjudicado mucho al Partido Popular, porque "la fragmentación se traduce siempre en una pérdida del poder mayoritario". García-Margallo no ha querido pronunciarse sobre la continuidad de Pablo Casado al frente del PP, ya que cree que es necesario esperar, a menos, hasta después de las elecciones del 26 de mayo. Por su parte, ha calificado de absurdas las declaraciones del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, en este mismo informativo, en las que ha pedido un Gobierno del PSOE en solitario facilitado por una abstención del PP y Ciudadanos, porque "dejaría al país sin oposición".

El desplome del Partido Popular ha frustrado su objetivo de desbancar a Pedro Sánchez incluso a pesar de la subida de Ciudadanos, que se queda a solo 9 diputados del PP, y a pesar de la entrada de Vox en el Congreso. Hoy unos y otros se culpan mutuamente de no sumar la mayoría suficiente para gobernar. El Partido Popular queda tocado, con la mayor caída de su historia, pierden 71 escaños. En Cataluña, su única diputada será Cayetana Álvarez de Toledo. Sin representacion en País Vasco, se queda fuera el jefe de campaña de Casado, Javier Maroto. En el PP aseguran que mañana harán autocrítica en el comité ejecutivo, pero culpan también de su descenso a la fragmentación de la derecha y no ponen en duda la continuidad de Casado. El mismo puesto quiere ocupar Albert Rivera, este lunes se veían sonrisas en la ejecutiva de Ciudadanos, que le pisa los talones al PP, con solo 9 escaños menos. Y le ganan en territorios importantes como Madrid, Andalucía y Cataluña. Las cuentas salen con la suma de Ciudadanos y PSOE, pero desde la formación naranja descartan ese pactoy culpan al PP de que el centro derecha no sume. También Vox apunta al partido de Casado. El partido de Abascal entra en el Congreso con 24 escaños, y aunque no consiguen ser clave para superar a la izquierda, se convierten en la quinta fuerza del Congreso.

El Partido Popular analizará el martes su peor resultado electoral histórico tras perder 71 escaños, un "muy mal resultado" según lo calificó su líder, Pablo Casado, en la noche electoral. Esta mañana, el secretario general, Teodoro García Egea, ha dicho que es tiempo de hacer "autocrítica" y ha pedido tiempo para el proyecto del nuevo líder, mientras que otras voces piden reflexionar para evitar un resultado similar en las elecciones autonómicas y municipales de mayo.

En las Elecciones Generales los españoles también hemos elegido a 208 de los 266 senadores que hay en total. Si en el Congreso se ha producido un cambio notable, en el Senado el giro ha sido de 180 grados. El Partido Popular pierde su mayoría absoluta a favor del Partido Socialista, que a partir de ahora va a ostentar esa mayoría. Y aunque el control de la Cámara Alta puede parecer secundario, es fundamental en ciertos apartados de la legislatura.

El Partido Popular ha experimentado en las elecciones generales del 28A la mayor debacle de sus tres décadas de historia. Su candidato, Pablo Casado, no solo no consigue liderar una alternativa al Gobierno socialista de Pedro Sánchez, sino que se ha partido por la mitad, hundido en el peor resultado de su historia.

De los 137 escaños (33,03%) de las elecciones de 2016, se ha quedado con 66 escaños (con el 93% de voto escrutado), un 16,7% de las papeletas. De casi ocho millones de votos a algo más de 4,3 millones, diez meses después de la moción de censura queda un partido cortado por la mitad y a punto de ser superado por Ciudadanos.