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El teniente de la Unidad Militar de Emergencias (UME) Armando Ledo, destacado en la zona de Coimbra, 20 kilómetros al suroeste de Pedrogao Grande, núcleo donde se inició el incendio, ha declarado en Los desayunos de TVE que la situación del incendio en Portugal ha mejorado en las últimas horas. No obstante, Ledo cree "difícil" decir cuándo se va a controlar.

"Hemos notado una mejora de la situación general, al final la coordinación de los medios (...) se está empezando a ver sus frutos. La bajada de temperaturas de la noche ha servido para tener una ventana de oportunidad para llegar a una fase no de control pero sí mejor de lo que teníamos los días anteriores", ha declarado.

El teniente de la UME ha destacado tres factores fundamentales que hacen diferente este incendio: "las condiciones meteorológicas, el intenso calor que no ha dado tregua por la noche; la topografía, es un terreno muy escarpado que juega a favor del fuego (...); y el tipo de vegetación: son zonas de pinares y muchos eucaliptos que son especies forestales bastante complicadas en un incendio".

Las autoridades portuguesas consideran que el 70% del incendio en la región de Pedrogao Grande, que ha costado la vida a 64 personasestá controlado.

Este martes, la ausencia de viento, a pesar de las altas temperaturas, favorece las labores de extinción, en las que participan medios españoles, y no se descarta que el 30% restante pueda controlarse en las próximas 24 horas.

En la zona se ha restablecido el abastecimiento de agua y eléctrico, según informa el enviado especial de TVE, Iñigo Herráiz.

Cerca de 26.000 hectáreas de bosque han ardido.

El presidente de la república, Marcelo Rebelo de Sousa, recorrió este lunes la zona afectada. Por su parte el primer ministro, el socialista Antonio Costa, ha anunciado la apertura de una investigación para saber que falló en la noche del incendio, especialmente en la comunicación, y por qué no se cerró la carretera en la que murieron decenas de personas. Representantes políticos y medios de comunicación portugueses piden ya la dimisión de la Ministra de Interior, Constança Urbano de Sousa.

Una perfecta combinación de fuego y viento ya ha destruído 32.000 hectáreas de una zona boscosa, repleta de eucalíptos, en el corazón de Portugal. Más de 1.000 bomberos, a destajo, con el apoyo de unos 300 vehículos sobre el terreno y numerosos aviones procedentes de España, Francia e Italia no pueden aplacar la furia de las llamas.