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En Portugal hay incertidumbre tras la caída del Gobierno del conservador Passos Coelho al prosperar la moción de censura de las formaciones de izquierdas en el Parlamento. El presidente del país, Cavaco Silva, debe tomar ahora la iniciativa e iniciar conversaciones con los líderes políticos para formar un nuevo gobierno o mantener el derrocado en funciones hasta que se celebren nuevas elecciones (11/11/15).

En Portugal, el derribo del Gobierno de Pedro Passos Coelho por parte de la izquierda obliga de nuevo al presidente, Aníbal Cavaco Silva, a hacer consultas con los partidos antes de encargar la formación de un nuevo ejecutivo. La coalición Portugal al frente, que encabezaba Passos Coelho, obtuvo la victoria en las elecciones del 4 de octubre, pero no logró la mayoría absoluta. En diputados, el bloque se ha visto superado por socialistas, comunistas y el bloque de izquierda.

La izquierda portuguesa ha aprobado este martes una moción de rechazo con la que ha derribado el Gobierno conservador de Pedro Passos Coelho, convirtiéndolo en el más breve de la historia de la democracia en Portugal, apenas diez días después de tomar posesión.

La moción ha sido aprobada por 123 votos a favor y 107 en contra, según ha anunciado el presidente de la Asamblea Nacional, el socialista Eduardo Ferro Rodrigues, al término de la votación con la que se cerró el debate parlamentario sobre el programa del Ejecutivo de centroderecha.

Tal y como estaba previsto, su caída se produce apenas once días después de tomar posesión, gracias a la alianza de socialistas con marxistas y comunistas, que juntos cuentan con mayoría absoluta en la Cámara.

Tres fuerzas de izquierda portuguesas (el Partido Socialista, el Partido Comunista y el Bloque de Izquierdas) han llegado a un acuerdo para tumbar al gobierno del conservador Pedro Passos Coelho.

El acuerdo hará posible un gobierno de Antonio Costa, líder del PS, que deberá anular las medidas de austeridad más impopulares, aunque respetando el objetivo de déficit.

La decisión final estará en manos del presidente del país, Anibal Cavaco Silva, que debe designar a Costa o puede mantener un gobierno en funciones o nombrar uno de independientes hasta la convocatoria de nuevas elecciones.

En Portugal, este viernes toma posesión el nuevo gobierno del conservador Pedro Passos Coelho, aunque, de confirmarse la anunciada moción de rechazo en el Parlamento de la izquierda, será el más breve de la democracia.

El rapero angoleño Lutay Beirão ha puesto fin este martes a 36 días de huelga de hambre en protesta por lo que considerada una prolongación injustificada de su prisión preventiva. Luaty y otras 14 personas llevan en la cárcel desde junio, acusados de intentar organizar un golpe de estado contra el presidente de Angola. Desde entonces muchos han hecho de su caso su causa. Personalidades de la cultura lusófona han participado en campañas para pedir su liberación y la ola de indignación ha llegado a Portugal. Todos los miércoles en el centro de Lisboa se celebra una vigilia por los detenidos, a cada cita más concurrida, en una muestra de solidaridad de los portugueses con la sociedad civil angoleña.

El presidente de Portugal, Aníbal Cavaco Silva, ha encargado formar Gobierno al actual primer ministro, el conservador Pedro Passo Coelho, justificando su decisión en que fue el ganador en las elecciones del 4 de octubre. Sin embargo, Passo Coelho no cuenta con mayoría parlamentaria ni posibles socios que sostengan su Ejecutivo, por lo que la oposición socialista ya ha anunciado que "va a caer" en la Asamblea portuguesa.

En cualquier caso, Cavaco Silva ha decidido primar a la lista más votada en lugar de optar por un tripartito de izquierdas.

La sorpresa ha saltado en Portugal dos semanas después de las elecciones legislativas. El socialista Antonio Costa asegura haber cerrado un acuerdo con el Bloco de Esquerda y el Partido Comunista para formar gobierno. Las tres formaciones suman 122 escaños, suficiente para impedir la reedición del ejecutivo de centro derecha formado por el PSD y el CDS, que ha gobernado con mayoría absoluta los últimos cuatro años y que ahora se ha quedado con solo 107 diputados. Ángel Rivero Rodríguez, profesor de Ciencia Política en la Universidad Autónoma de Madrid, analiza este pacto.