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En los pasos fronterizos polacos el goteo de refugiados es constante, aunque se caracteriza por grupos pequeños que huyen de Ucrania. Allí les esperan los voluntarios y las organizaciones para ayudarles. En el punto fronterizo de Budomierz se encuentran los enviados especiales de RNE, Fernando Martínez y Juan Miguel Sanz, que han podido hablar con varios de ellos. Daniel es un joven británico que ayuda como intérprete, ya que estudió ruso en la universidad. Admite que la experiencia es muy abrumadora e intenta romper el hielo con los refugiados, que la mayoría hablan ruso, para poder ayudarles. También han llegado 35 bomberos franceses para reforzar a los compañeros polacos y montar clínicas de campaña, acompañados de médicos y enfermeros. Cuentan que no están acostumbrados a vivir crisis como esta, pero hacen todo lo posible para poder ayudar.

En este teatro de Przemyzl, en Polonia la representación estos días es realmente dramática. Sobre el escenario y en el patio de butacas se entremezclan los protagonistas de esta historia: niños y mayores ucranianos que, en su huida de la guerra, se han refugiado en este lugar.

[Guerra en Ucrania: última hora en directo]

FOTO: Refugiados descansan en el interior del teatro de Przemyzl que les sirve de hogar provisional. REUTERS/Fabrizio Bensch.

Rusia ha destruido una planta de reparación de aviones ubicada en el aeropuerto de Leópolis, a 14km de la frontera con Polonia. Los alrededores, llenos de barriadas residenciales, se encontraban preparados para un posible ataque y algunas viviendas ya habían blindado los cristales. Las autoridades notifican que no ha habido víctimas ni daños a las estructuras principales o pistas del aeropuerto.

Enviados especiales María Eulate y Luis Montero.

Más de tres millones de ucranianos se han desplazado fuera de su país por el conflicto. Polonia es el país que más desplazados está recibiendo, dos millones. UNICEF ha instalado allí una treintena de puntos azules. El primero en el paso fronterizo de Medyka, es el primero de 26 puntos en total que la organización va a colocar en el resto de países que hacen frontera con Ucrania. El objetivo de esos espacios es ayudar a los niños y madres que han huido de sus hogares.

Informan Fernando Martínez y Juan Miguel Sanz, enviados especiales en la frontera polaca

Rusia ha destruido una planta de reparación de aviones ubicada en el aeropuerto de Leópolis, a unos 80km de la frontera con Polonia. Los alrededores, llenos de barriadas residenciales, se encontraban preparados para un posible ataque y algunas viviendas ya habían blindado los cristales. Las autoridades notifican que no ha habido víctimas ni daños a las estructuras principales o pistas del aeropuerto.

Enviados especiales María Eulate y Luis Montero.

Tessa y Aatef son dos miembros de ACNUR que participan en la organización de un almacén de 3.000 metros cuadrados junto a la frontera polaca con Ucrania. En Rzeszów, a 80 kilómetros de ese paso, clasifican y preparan mantas, ropa de invierno, latas de gasolina o cocinas portátiles para repartir a las cientos de familias polacas que acogen y van a acoger a ucranianos que huyen de la guerra. No es fácil, necesitan ayuda de otros almacenes de ACNUR repartidos por otras zonas de Europa. En los próximos días van a ampliar su personal y poner en marcha un sistema de ayuda a quienes están dispuestos a meter en sus casas a mujeres y niños recién llegados. Informan los enviados especiales de RNE, Fernando Martínez y Juan Miguel Sanz.

Miramos a la evolución de la guerra con múltiples víctimas civiles en las ciudades que soportan la mayoría de los bombardeos y viajamos hasta Leópolis y Odesa. También a Washington, donde el presidente ucraniano Volodymir Zelenzky ha pedido mayor presión sobre Rusia. En Polonia descubrimos cómo hasta las ciudades más pequeñas abren sus brazos y analizamos la normativa europea que permite el asilo para los ucranianos.
 

Wojtek Bryndza es uno de los vecinos de Lesko, un pueblo al sureste de Polonia, cerca de la frontera con Ucrania, que ha organizado con sus amigos un sistema de recogida de refugiados en frontera a los que dan acogida en un pequeño edificio acondionado mientras les buscan un lugar donde poder quedarse en cualquier lugar de Europa. Un reportaje de los enviados especiales de RNE, Fernando Martínez y Juan Miguel Sanz

Los primeros ministros de Polonia, Eslovenia y República Checa han visitado Kiev. Han llegado en tren para reunirse con el presidente ucraniano Volodimir Zelensky. Se trata de una visita que ha despertado polémica porque la capital ucraniana está en pleno toque de queda ante el recrudecimiento de los ataques rusos. Los tres han mostrado su apoyo a Ucrania en plena invasión. 

El convoy de taxis madrileños que partió el pasado viernes hacia la frontera de Ucrania con Polonia está de vuelta y se espera que llegue este miércoles a la capital. El camino transcurre sin incidentes, aunque con más paradas que a la ida. Con los taxistas, viajan 133 refugiados ucranianos, 60 de los cuales son niños. Se les ve optimistas y con ganas de reencontrarse con viejo conocidos en España, a pesar de las duras historias que traen a sus espaldas. Es el caso de Olga, que huyó de Kiev con la llegada de las tropas rusas y atravesó un río a nado hasta llegar a la frontera.

Informa Álex Llorca, enviado especial


Adam es uno de los muchísimos voluntarios polacos que organizan la entrega de comida a uno y otro lado de la frontera. Lo encontramos en el paso de Medyka. Cuenta que viaja cada día a repartir lo básico a quienes intentan llegar a Polonia. Se ha alistado al Ejército de su país porque está convencido de que el plan de Putin es terminar invadiendo Polonia. Cree que es algo que viviremos en algún momento de nuestra vida. Informan los enviados especiales de RNE, Fernando Martínez y Juan Miguel Sanz.

Las aglomeraciones en los pasos fronterizos hacen que incremente el temor de que aparezcan las mafias que trafican con seres humanos. Almudena Ola-Guível, especialista en protección de UNICEF España, afirma en el 14 Horas de RNE que, aunque no tienen casos confirmados, sí han recibido el aviso de sus compañeros de Ucrania del riesgo de que esto ocurra. La llegada de vehículos y de camiones no oficiales pueden provocar que se pierda el rastro de los refugiados. Por ello, recuerda la importancia de que estos sean registrados en organismos oficiales, tanto de su país como del país de recepción.