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Perú ha denunciado ante la Organización de Estados Americanos el daño ambiental y económico causado por el vertido de petróleo de una refinería de REPSOL en las costas de Lima. Ya se calcula que unos 10 mil barriles de crudo cayeron al mar.

Esta semana, en su visita a una de las zonas más afectadas, el presidente de Perú, Pedro Castillo, ha responsabilizado a Repsol de este "desastre ecológico más preocupante de los últimos tiempos" en las costas del país, y ha anunciado la paralización de las actividades de carga y descarga de Repsol en aguas del país, mientras que la empresa española ha asegurado que lo ocurrido es consecuencia del volcán de Tonga.

Hoy se encuentra en ese país el secretario de Estado para Iberoamérica y el Caribe. Juan Fernández Trigo ha viajado a Perú para mantener encuentros con las autoridades y con representantes de la petrolera Repsol.

En Las Mañanas de RNE hablamos con Ashley Mamanirepresentante legal de DAR (Derecho, Ambiente y Recursos Naturales), una organización no gubernamental que trata e impulsa temas de gobernanza ambiental y derechos humanos, para analizar este suceso. Mamani asegura que de momento la mancha negra sigue expandiéndose y por consecuencia, contaminando más costas peruanas y explica que "no se está priorizando el enfoque de la remediación del daño ambiental originado."

Desde el 15 de enero se están limpiando las costas de Lima. Ashley Mamani ha denunciado que la demora se debe a los métodos que se están utilizando, y asegura que "son rudimentarios y no se observa la capacidad tecnológica necesaria que puede tener esta empresa multinacional para intentar reparar el daño causado." Además, Mamani recalca que está emergencia ambiental (que ha afectado ya a dos reservas naturales), también ha producido un daño económico y social, hay pescadores que no van a poder trabajar en meses y deben "recibir una  indemnización justa frente a este daño." Y considera que a estas alturas necesitan ayuda internacional. 

Hablamos sobre el encuentro en Ginebra entre Anthony Blinken y Sergei Lavrov. Analizamos el papel de la OTAN en el conflicto ucraniano con Alejandro del Pozo, vicepresidente del Centro Delás, que investiga sobre el comercio de armas, las fuerzas armadas, la industria militar y las operaciones militares en el exterior. Viajamos a Yemen, escenario de varios bombardeos de la coalición que lidera Arabia Saudí, en los que han muerto al menos 70 personas y decenas más han resultado heridas. También tratamos la subida del precio del petróleo en este contexto tan volátil con José Manuel Corrales, profesor de Economía y Empresa de la Universidad Europea.

Siguen llegando imágenes de las consecuencias de la erupción del volcán submarino de Tonga. En Perú, el derrame de petróleo producido por la subida del oleaje tras el tsunami ha causado toda una catástrofe medioambiental. El vertido de unos 6.000 barriles de crudo de un barco de Repsol ha contaminado más de 50 kilómetros de costa. 21 playas han quedado completamente anegadas y cientos de familias de pescadores han perdido su medio de vida. En los últimos días, activistas ambientales han recogido aves marinas manchadas de aceite o muertas. Tanto Gobierno como afectados están exigiendo a la empresa que rinda cuentas por lo sucedido, que el presidente del país, Pedro Castillo, ha calificado de “desastre ambiental”.

El presidente de Kazajistán, Kassym-Jomart Tokáyev, ha informado por teléfono al presidente ruso, Vladímir Putin, de que la situación se está estabilizando en su país, después de los violentos disturbios de los ultimos días. El exjefe del Comité de Seguridad Nacional, Karím Masímov, ha sido detenido, acusado de alta traición. Este sábado Estados Unidos ha autorizado al personal de su consulado en Almaty a abandonar Kazajistán.

FOTO: Militares kazajos realizan un control en la capital del país, Almaty. REUTERS/Pavel Mikheyev.

La OTAN ha mostrado su preocupación por la situación en Kazajistán. El régimen ha autorizado el uso de fuerza letal contra los manifestantes. Cinco días después de que comenzaran, las protestas han sido duramente reprimidas y en el país reina una cierta calma. Militares y policías fuertemente armados han tomado las calles de Almaty, epicentro de las protestas donde hay decenas de edificios quemados y saqueados. Más de 2.500 soldados rusos se han desplegado por todo el país para ayudar a las fuerzas kazajas. Una de las consecuencias de la crisis en Kazajistán es la caída del valor del bitcoin a un nivel que no se veía desde septiembre. Ha llegado a retroceder un 5%, por debajo de los 41.000 dólares. En 2021,  Kazajistán pasó de producir el 8 % al 18 % de las criptomonedas a nivel mundial, solo por detrás de Estados Unidos y por delante de Rusia. El centro de producción de criptomonedas en Kazajistán consume la misma cantidad de electricidad que una ciudad de 100.000 habitantes y esta energía proviene del carbón.

Foto: EPA / ALEXANDER KUZNETSOV