Unas 800 personas provenientes de Bangladesh y Myanmar han desembarcado este viernes a la costa de Indonesia, mientras la marina de ese país ha devuelto a alta mar al menos a otros dos barcos.
La Organización Internacional de Migraciones (OIM) estima que unas 8.000 personas, inmigrantes económicos pero también potenciales solicitantes de asilo, se encuentran en este momento en esa situación y la ONU ha advertido de una grave ciris humanitaria si no se les atiende. Muchos de ellos pertenecen a la minoría musulmana rohingya, una de las más perseguidas del mundo, según la ONU.