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Con un amplio despliegue por aire, con helicópteros y drones, y por tierra, con cientos de militares y policías, Israel ha logrado capturar a cuatro de los seis reos palestinos fugados. Entre ellos se encuentra el antiguo jefe del brazo armado del partido Fatah y otros excombatientes de la Yihad Islámica, que cumplían condena por terrorismo en una prisión israelí de máxima seguridad.

Foto: Una patrulla israelí en la valla de seguridad en la localidad de Muqeibila (JACK GUEZ/AFP)

Seis presos palestinos se han fugado de la cárcel de Gilboa, una prisión de máxima seguridad en Israel de la que en teoría era imposible escapar. Lo han hecho recurriendo a una vía de escape clásica, excavando un túnel desde el cuarto de baño que compartían. La cárcel de Gilboa era conocida hasta ahora como una de las de máxima seguridad del país, pero los fallos que han permitido la fuga de los seis presos ponen en duda su seguridad. Entre los presos se encuentra un antiguo cabecilla del brazo armado del partido Fatah que cumplía cadena perpetua. Por el momento, las autoridades israelíes han puesto en marcha un amplio dispositivo por tierra y aire para localizarlos.

FOTO: REUTERS/ GIL ELIYAHU



 

Rehacer su vida en otro país, después de experiencias traumáticas como la guerra, es un camino lleno de obstáculos para los refugiados, difícil de superar sin apoyo psicológico. En el Telediario hemos hablado con Ahmed, un refugiado palestino que llegó a España hace trece años para empezar de cero.

Foto: EFE/ Ministerio De Defensa

Este martes ha empezado el juicio a la cooperante española Juana Ruiz, que lleva cuatro meses en una cárcel de Israel acusada de pertenecer a una "organización ilegal" palestina. La vista ha vuelto a aplazarse hasta el 1 de septiembre ante la incorporación al procedimiento de nuevas pruebas que no se habían traslado a la defensa. Ruiz trabaja desde hace décadas para la ONG palestina Comités de Trabajo para la Salud que, según Israel, desviaba fondos para el Frente Popular para la Liberación de Palestina.

Foto: EFE/Pablo Duer

Se cumplen dos meses de la última escalada bélica en Gaza. Fueron 11 días en los que los intensos bombardeos israelíes mataron a 253 gazatíes y los cohetes de las milicias palestinas a 13 israelíes. Han pasado dos meses y la destrucción es visible en barrios enteros de la Franja, donde 1.500 viviendas quedaron completamente destruidas. Una de ellas es la de Olfat Masawabi que recuerda cómo salió corriendo junto a su hijo tras el aviso de que iban a ser bombardeados. “Vimos cómo la destruían. Vimos cómo mi pasado y mi futuro eran destruidos ante nuestros ojos”, asegura a RTVE.

Foto: Los trabajadores limpian los escombros restantes de la Torre Hanadi, un edificio que fue arrasado en un ataque israelí durante el conflicto de mayo (MOHAMMED ABED/AFP)

El nuevo gobierno de coalición israelí no ha conseguido prorrogar la ley de reunificación, que impedía el reencuentro de familias formadas por palestinos e israelíes. Es una ley polémica que siempre defendió el exprimer ministro, Benjamin Netanyahu, y que ahora ha tumbado con su voto en contra. La ley, tachada de racista por defensores de derechos humanos e incluso por algunos partidos israelíes, llevaba desde 2003 impidiendo la reunificación de familias formadas por palestinos e israelíes o por palestinos casados con otros palestinos que tienen la ciudadanía o la residencia israelí. El nuevo gobierno israelí pretendía extenderla seis meses para poderla reformar, atendiendo las demandas de varios partidos de izquierdas y árabes que integran el ejecutivo. Sin embargo, el Likud de Netanyahu -que la defendió durante años por motivos de seguridad- junto a la extrema derecha y otros partidos árabes la han tumbado.

Foto: AFP / JAAFAR ASHTIYEH

El nuevo primer ministro de Israel, Naftali Bennett, fue un colono. Pero ahora, al frente de un Ejecutivo muy diverso, tiene que hacer muchos equilibros. Ha negociado con los colonos de Eviatar que se vayan, pero no se desmantelarán sus casas y el Ejército se quedará vigilando el territorio. Por su parte, los palestinos denuncian que ellos no han pintado nada en este acuerdo, pactado solo entre el Gobierno israelí y los colonos. Por eso aseguran que continuarán las protestas. La ONU considera ilegales los asentamientos judíos en Cisjordania pero en los últimos años su número se ha multiplicado. De hecho, ya hay un colono judío por cada seis habitantes palestinos.

Foto: Dos colonos israelíes del asentamiento de Eviatar (Emmanuel DUNAND/AFP)

Se llamaba Nizar Banat, tenía 43 años y era muy popular por sus vídeos en redes sociales, denunciando la corrupción de los dirigentes palestinos. Hace justo una semana era arrestado en su casa de Hebrón, donde fue golpeado brutalmente. Unas horas después moría bajo custodia de la policía palestina. Se desataba así una ola de protestas multitudinarias en varias ciudades de Cisjordania en las que se pedía la renuncia del presidente Mahmud Abás al que responsabilizan de la muerte.

foto: MOHAMMED ABED / AFP

Hoy se ha producido el histórico viaje del ministro de Exteriores de Israel, Yair Lapid, a la Embajada de Israel en Emiratos Árabes Unido tras convertirse en el primer ministro en realizar un viaje de este tipo desde que ambos países normalizaran sus relaciones diplomáticas en 2020. Hoy el ministro de Exteriores de Italia, Luigi Di Maio, ha anunciado que este verano tiene previsto viajar a Israel y Palestina junto a su homóloga española, Arancha González Laya, para relanzar el papel de la Unión Europea dentro del estancado proceso de paz entre israelíes y palestinos. Mientras el nuevo gobierno israelí se acomoda y define su política con respecto a Palestina, ¿cómo están las cosas al otro lado del muro? ¿cuál es el apoyo actual con el que cuenta la Autoridad Nacional Palestina casi tres décadas después de los acuerdos de Oslo?

Con los corresponsales de radio Nacional en Oriente Próximo, Cristina Sánchez; en Estados Unidos, Fran Sevilla; en Bruselas, María Carou; y en Italia, Jordi Barcia.

La Tierra de los Templos, en la Cisjordania ocupada por Israel y junto al valle del Jordán, es un lugar sagrado para los cristianos: que fue bautizado Jesús. En 1967, tras la guerra de los Siete Días, Israel lo sembró de minas. 4.000 minas antipersonas, antitanques y otros artefactos explosivos que impedían la visita a las iglesias ortodoxas, franciscanas o etíopes.
Las tareas de desminado han durado años, en una zona que antes de la pandemoia era visitada por cientos de miles de peregrinos cristianos, y que ahora podrán acercarse a los templos.

Foto: TVE