Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Este lunes, el campo del club de golf Aguilón, en Almería, ha dado da su primera salida después de dos meses de parón por el coronavirus. Hay un protocolo nuevo de normas de higiene y distanciamiento que hay que cumplir. Por ejmplo, no quitar la bandera en el green. De los 273.000 federados que hay en España sólo podrán salir a jugar los que se encuentren en un territorio en la Fase 1 de la desescalada.

La jugadora de la selección española de waterpolo y del CN Sabadell Maica García afrontaba el final de temporada con aspiraciones de agrandar aún más su palmarés, hasta que el coronavirus lo paró todo. Las competiciones de su deporte se han cancelado ya hasta después del verano, pero estos días la boya va a retomar los entrenamientos con sus compañeras, a las que echa de menos; y además está trabajando a tope en su peluquería, el servicio más demandado en esta fase inicial de la desescalada.

Chus Martín, Didac Cobacho y David Palma, entrenadores del Zodiac Barceloneta, Terrasa y Sabadell de waterpolo, muestran su opinión por la decisión de la LEN de cancelar la Liga de Campeones masculina y la Euroliga femenina. Todos muestran su pena por no poder seguir luchando por los títulos europeos pero entienden la decisión por la situación actual por la pandemia de coronavirus.

A Sebastián García la crisis del coronavirus le ha dejado confinado en su "humilde" piso de Vallecas. El golfista jugaba su primera temporada en el circuito europeo y ahora, enclaustrado y sin ingresos, no se atreve a aventurar cuándo podrá volver a la competición. García espera que su caddie no le pida ayuda ecónomica estos días poque no sabe "si podría dársela" y desmitifica algunos de los estereotipos de golf, "un deporte que no es para ricos".

Sebastián García muestra en 'El Vestuario' de Radio 5  cómo es la vida de un deportista alejado de los flashes y grandes titulares

El jugador de bádminton explica que lo primero que hará cuando termine el confinamiento será "entrenar en una pista de bádminton para intentar coger el ritmo competitivo lo antes posible y disfrutar con los amigos". Abián reconoce que "pensaba que iba a llevar peor" la reclusión, pero que desde el principio intentó ver la situación como "algo positivo". Además, reconoció que en este tiempo ha aprendido a cocinar y a darle al cuarpo el descanso necesario.

El halterófilo español señala que "irá a ver a la familia" cuando acabe el confinamiento. De este periodo, asegura que lo que peor lleva "es no poder ir a entrenar, porque soy una persona muy activa" o "ir a tomar algo con los amigos". Por otro lado, Brachi reconoce que está aprendiendo a coser para ayudar a su novia, que estaba haciéndose un traje de flamenca.

La jugadora de waterpolo asegura que cuando acabe el confinamiento "aprovecharé todo el tiempo posible con familia y amigos" y reconoce que lo peor que lleva de la reclusión es "no poder tirarme a una piscina para poder entrenar y coger el balón".

Para hacer más llevadero el tiempo en casa, Bea Ortiz explica está aprendiendo a cocinar, a bailar o a hacer yoga. Además, recomienda el libro de Albert Espinosa Un mundo amarillo.

Alberto Munárriz nos ha contado que lo primero que va a ahcer es a volver a entrenar con normalidad":  "Se echa de menos la rutina y volver a hacer esas cosas que no valorábamos tanto y que ahora se echa mucho de menos". El jugador de waterpolo ha confesado que lo peor que lleva del onfinamiento es el cambio de rutina: "de estar todo el día entrenando a estar metido en casa"