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La política exterior de Dilma era una de las grandes incógnitas del nuevo gobierno. Consciente de ello, la nueva presidenta apuntó en su investidura las que serán sus líneas maestras.

Dilma Rousseff, economista de 63 años, recogió el testigo de la era Lula asumiendo como primera presidenta de Brasil en un acto celebrado en el pleno de la Cámara de Diputados, en Brasilia. En el discurso inaugural de su mandato, Rousseff se ha comprometido a "erradicar la pobreza extrema" en el país carioca.

Los once consejeros también han mantenido la primera reunión de gobierno. El presidente, Artur Mas les ha recordado que les toca gobernar en tiempos difíciles.

El Papa ha nombrado hoy 24 nuevos cardenales. Entre ellos, el español José Manuel Estepa, arzobispo emérito castrense.

El consistorio ha sido la ocasión para la presentación del Ministro de Presidencia, Ramón Jáuregui, en Roma que a partir de ahora será el encargado de las relaciones bilaterales entre el Gobierno español y el Vaticano. (20/11/2010)

Hay nuevo gobierno. Con él, el Presidente podrá terminar la legislatura tras garantizarse el apoyo de los diputados vascos y canarios. Los cambios convierten a Alfredo Pérez Rubalcaba en el ministro con más poder de la democracia; recuperan a Ramón Jaúregui para la política nacional; sitúan a un sindicalista, Valeriano Gómez, como ministro de trabajo y señalan un giro a la izquierda con nombramientos como el de Rosa Aguilar. La crisis de gobierno la resolvió el Presidente en pocas horas y de manera personalizada. Cree que el nuevo equipo sabrá dar la vuelta a las encuestas y renovar la confianza en las siglas socialistas.

Sobre la situación actual de la economía española, Gómez admitió que el futuro es "difícil y complejo", pero recordó que "hemos pasado etapas malas en el pasado y hemos sido capaces de salir adelante".

En este sentido, aseguró que "sabemos bien dónde están nuestros problemas, sabemos de dónde vienen, y ahora el objetivo es restaurar la situación en el menor espacio de tiempo posible".

También tendió la mano a las organizaciones sindicales y empresariales para la reforma de la pensiones, ya que aseguró que son "los principales sostenedores del Sistema".

Gómez defendió que los mayores valedores del Sistema "no son los gobernantes, sino muy especialmente los interlocutores sociales, y tengo plena confianza y seguridad de que ellos van a ser los primeros en defender el Sistema".

Por esta razón, el ministro añadió que no será necesaria la acción del Gobierno para que la reforma de las pensiones sea positiva para el Sistema. "No tendrá que venir ningún Gobierno, sabemos que tenemos grandes aliados", dijo en referencia a sindicatos y patronal.