La nave rusa Soyuz TMA-22, con tres tripulantes a bordo, se ha acoplado con éxito este miércoles a la Estación Espacial Internacional (ISS) y ha disipado los temores originados por una serie de fracasos en el sector aeroespacial ruso.
La nave, tripulada por los cosmonautas rusos Antón Shkáplerov y Anatoli Ivanishin y el astronauta estadounidense Daniel Burbank, se enganchó en el puerto de amarre del módulo Poisk, que forma parte del segmento ruso de la ISS, en una maniobra que transcurrió sin inconvenientes.