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Hoy hace 30 años que nos dejó Grace Kelly, uno de los grandes mitos del cine de los años 50. Su fama creció tras casarse en 1956 con el Príncipe Rainiero de Mónaco. El 13 de septiembre de 1982 sufrió un accidente de tráfico y al día siguiente falleció en el Hospital. Como princesa fue para Mónaco imán de inversiones y turismo. Como actriz forjó sueños universales construidos con sensualidad, elegancia y misterio.

Rafael Nadal admite que no ha llegado "lo bien preparado" que otros años al torneo de Montecarlo, donde ha ganado las siete últimas ediciones, y donde derrotó al finlandés Jarkko Nieminen. "Es la novena vez que juego en este torneo, y después de lo que paso en Miami (retirada en semifinales por lesión), simplemente estar aquí es una gran noticia", ha dicho Rafa a Teledeporte, "soy muy consciente de que no he llegado lo bien preparado de otros años".

Alberto II de Mónaco y Charlene Wittstock celebraron su boda civil, una ceremonia seguida atentamente por todos los monegascos, que celebraron especialmente el momento en el que la pareja salió a saludar desde el Palacio y correspondió a sus aplausos con dos besos. La boda duró apenas quince minutos y fue oficiada por el presidente del Consejo de Estado, Philippe Narmino, que les expresó en francés, lengua oficial del Principado, su alegría por unirles en matrimonio.

El príncipe Alberto II de Mónaco y la sudafricana Charlene Wittstock han sido declarados marido y mujer esta tarde en una ceremonia civil celebrada en el Salón del Trono del Palacio Grimaldi. La ceremonia ha comenzado puntual, a las 17.00 horas y apenas quince minutos después se ha dado por terminada, cuando los novios, primero Alberto II y después Charlene, firmaron en el registro. Tras ser declarados marido y mujer, Alberto ha besado la mano de su esposa y le ha guiñado un ojo.

Un Nodo de 1956 recuerda la boda entre el príncipe Rainiero III de Mónaco y Grace Kelly, la más glamurosa de la realeza europea. La falta de representación de las casas reales estuvo compensada con la asistencia de lo más granado del panorama hollywoodiense. Con la llegada de la actriz estadounidense a la casa Grimaldi se inauguró uno de las épocas más doradas del principado.