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"Irán está cuatro años más cerca de tener un arma nuclear", ha asegurado Romney, en el ataque más duro del encuentro. "Puede llegar un momento en que no podamos detener su programa, y si no cumplen las exigencias adoptaremos cualquier opción necesaria", ha advertido Romney.

Obama, por su parte, ha destacado el papel de EE.UU. en imponer a Irán unas sanciones "que están derrumbando su economía". "No descarto ninguna opción (...) Pero el gobernador Romney ha hablado a menudo como si debiéramos tomar una acción militar prematura. Cuando envío a jóvenes a un conflicto, entiendo que la guerra es el último recurso".

Ambos han asegurado que estarían al lado de Israel en caso de un ataque contra este país, aunque el candidato republicano no ha dejado pasar la oportunidad de recordar las malas relaciones del actual presidente con el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Ambos candidatos han defendido sus políticas en el tramo final del tercer y último debate por la presidencia de EE.UU. que se decidirá el próximo 6 de noviembre. El debate, aunque estaba centrado en política exterior, ha servido a Romney y Obama para atacar las políticas de su contrincante tanto en clave internacional como nacional.

El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Mitt Romney, aseguró que si llega a la Casa Blanca las tropas estadounidenses en Afganistán volverán al país en la fecha prevista, a finales de 2014, pero subrayó que también centrará su política en "reconducir Pakistán".

El presidente de EE.UU., Barack Obama, aseguró hoy que se mantendrá del lado de Israel si es atacado por Irán, mientras que su rival republicano, Mitt Romney, reconoció que una acción militar contra Teherán debe ser "el último recurso".

GEMMA GARCÍA (Corresponsal de TVE en Nueva York).- Algunos analistas políticos en EE.UU. sostienen que quien gane en el debate de este lunes ganará las elecciones. Pero es difícil que Obama o Romney se distancien en este tercer asalto, ya que habrán aprendido de los errores de los otros dos debates. El formato, ambos sentados frente al moderador, favorece a priori a Romney, mientras que el tema, política exterior, puede beneficiar a Obama.

En un raro cambio de tono a diecinueve días de las elecciones, el presidente de EE.UU, Barack Obama, y su rival republicano Mitt Romney intercambiaron este jueves bromas durante una cena en la que el primero optó por la autocrítica y el segundo, por el humor incisivo y sarcástico.

Dos días después de su tenso segundo debate, Obama y Romney compartieron mesa en el hotel Waldorf Astoria de Nueva York, en una cena benéfica que, desde 1960, reúne tradicionalmente a los candidatos para relajar los ataques a unos días de las elecciones.

Seguro de sí mismo, Romney aseguró que Obama "está en los últimos meses de su presidencia" y recordó que ambos tienen personas en las que apoyarse. "Yo tengo a mi preciosa mujer Ann, él tiene a (el expresidente de EE.UU.) Bill Clinton", agregó.

No todo fue autocrítica para Obama, que no dudó en recordar que tiene una ventaja en el debate del lunes, centrado únicamente en política exterior.

"Puedo adelantar algo: acabamos con Bin Laden", subrayó el mandatario, que también comparó su visita a Europa en 2008, cuando era candidato, con la que Romney hizo allí este verano.

En las elecciones estadounidenses los dos candidatos intentan atraer el voto femenino, un sector del electorado aún muy indeciso. Hasta ahora, las mujeres respaldaban mayoritariamente a Obama pero las últimas encuestas reflejan que su apoyo a Romney ha aumentado.

Las primeras encuestas publicadas por la prensa estadounidense coinciden en que el candidato demócrata Barak Obama se ha impuesto al republicano Mitt Romney en el segundo debate televisado.

Vamos a analizarlo con Robert Matthews, analista del Centro Internacional de Oslo por la paz.

La cuestión, dice, queda muy empatada todavía aunque Obama recuperó en este debate. "Salió poniendo a Romney a la defensiva". En inmigración el republicano trata de girar al centro para ganar votos después de rendirse ante la extrema derecha de su partido para ganar la nominación. Intenta dar la imagen de moderación. Obama por su parte intentó mostrar las contradicciones y la inmoralidad de su contrincante, opuesto a ganar dinero para políticas sociales y a subir los impuestos a los ricos (17/10/12).

Las encuestas tras el segundo debate presidencial dan ganador al presidente de EE.UU. y candidato a la reelección, Barack Obama, aunque por un margen más estrecho que la victoria obtenida por su rival, Mitt Romney, en el primer cara a cara en Denver (Colorado).

EE.UU vive con maxima expectación las horas previas al segundo debate presidencial entre el candidato democrata a la reelección Barak Obama y el candidato republicano Mitt Romney. La incógnita está en si Obama podrá mejorar su actuación del primer debate y superar a Romney que hay ido ganando posiciones en los sondeos.

Será un debate de preguntas ciudadanas, un forma que cumple ya 20 años en EEUU. Ambos candidatos deberán responder a las preguntas formuladas por unos 80 votantes indecisos.

Mónica Perez de las Heras, periodista y experta en programación neurolingüística (16/10/12).

El actual ocupante de la Casa Blanca no ha perdido ocasión para airear la opulencia económica de su rival. Durante la discusión sobre la competencia con China y las supuestas inversiones de Romney en el gigante asiático, este ha retado a Obama a que compruebe que su jubilación también está invertida en fondos chinos. "No miro mi pensión tan a menudo. La mía no va a ser tan grande como la suya", ha comentado con sorna, provocando las risas de parte del público.

El debate sobre inmigración también ha estado presente en el segundo cara a cara entre Obama y Romney. Ha sido Lorraine Nazario, una participante de origen latino, quien ha sido la encargada de preguntar qué se va a hacer con los inmigrantes que ya viven en EE.UU.

El presidente ha acusado al aspirante republicano de tener como modelo la ley de Arizona, que legaliza las identificaciones basadas en criterios raciales. El exgobernador de Massachusetts lo ha negado categóricamente para pasar al contraataque. "Hace cuatro años (Obama) dijo que en su primer año en el cargo iba a cambiar la legislación, y no ha sido así. Ha incumplido su promesa".

"Quiero reducir los impuestos a la clase media porque han soportado demasiado y no voy a reducir la parte que pagan aquellos que más ganan". Así se expresaba el aspirante republicano a la Casa Blanca.

Según Obama, las cuentas para bajar las tasas y a la vez reducir el déficit no cuadran y Romney oculta sus verdaderas intenciones. En uno de sus numerosos ataques, el presidente ha aprovechado para recordar que el republicano se beneficia en persona de las baja progresividad fiscal.

"La pregunta sobre cómo lo va a hacer... no lo puede decir. El solo paga el 14% de sus impuestos, cuando ustedes pagan más", ha recordado al auditorio.