La Casa Blanca ha confirmado que Donald Trump va a declarar el estado de emergencia nacional para conseguir, de esta forma, los fondos necesarios para construir el muro con México. El presidente sí firma la ley presupuestaria que evita un nuevo cierre de la Administración, pero se sirve de la bandera del miedo a la inmigración para poder jugar, casi a voluntad, con los presupuestos destinados a asuntos urgentes como catástrofes naturales, pudiendo así dotar de fondos la partida para construir la barrera fronteriza.
Un jurado de Nueva York ha declarado culpable al narcotraficante mexicano Joaquín El Chapo Guzmán de los diez delitos contra él, entre ellos pertenencia a organización criminal, tráfico de estupefacientes y blanqueo de dinero. El rey de las drogas se enfrenta a cadena perpetua, pero la sentencia no se dictará hasta el próximo 25 de junio.
Nos vamos a México, donde la nueva administración no ha querido responder a la política norteamericana en torno al muro, la gran promesa electoral de Donald Trump en las elecciones de 2016. Tampoco se ha alineado con otros países de su entorno en lo referente a Venezuela. El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador parece concentrarse en su obsesión reformadora interna. Con la ayuda de José Ramón Cossío, que fue miembro de la Corte Suprema del país, nuestro compañero Víctor Paredes analiza en este reportaje los primeros meses de su gestión.
El considerado líder del cártel de Sinaloa, Joaquín el Chapo Guzmán, se enfrenta a la cadena perpetua en un juicio que ha durado tres meses. El jurado se prepara para empezar a deliberar el lunes en Brooklyn. Durante este tiempo han escuchado testimonios sobre la violencia extrema de los cárteles de la droga, algo que la defensa ha intentando desmontar en su alegato final.
Pedro Sánchez ha reprochado este miércoles a Nicolás Maduro el exilio que está provocando la crisis de ese país y ha advertido de que "ningún gobernante tiene legitimidad si obliga a sus ciudadanos a marcharse".
La violencia marca un nuevo récord en México y 2018 desbanca a 2017 como el año más sangriento. Los víctimas de asesinatos son 34.202 si se suman las de homicidios y feminicidios. Un 15% más que el año pasado y casi el doble que hace cincos años. Supone una media de 93 asesinatos diarios, uno cada quince minutos.