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Enero vuelve a ser un mes malo para el empleo. El paro ha aumentado en algo más de 76.000 personas. Esa subida es algo menor a la de los dos últimos años, pero el total de desempleados vuelve a rozar los cuatro millones, la cifra más alta desde abril de 2016. Además, el mes pasado se destruyó empleo. La afiliación cayó en casi 219.000 cotizantes. Es menos malo que el del año pasado, pero es el segundo peor dato para este mes desde el año 2013. El número de afiliados vuelve a bajar de los 19 millones.

Foto: Un operario descarga la mercancía de un camión junto una oficina de empleo este martes en Madrid. EFE/Mariscal

El portavoz de Más País en el Congreso, Iñigo Errejón, explica el apoyo de su formación a los fondos europeos a cambio de un programa piloto de 50 millones de euros para implantar en algunas empresas la jornada laboral de cuatro dias en tres años. Errejón apunta en La hora de la 1 que las compañías recibirían ayudas para adaptarse y que luego la nueva jornada se financiaría sola con las ganacias de productividad. El diputado sostiene que "un trabajador atornillado a la silla no es más productivo" y que reducir las horas de trabajo es "bueno para la vida y bueno para el planeta".

El ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá, defiende que el mecanismo de los ERTE da confianza y certidumbre y se extiende hasta el 31 de mayo. Añade que ofrece continuidad porque se basa en el esquema vigente, y hace un esfuerzo de simplicidad, también destaca "el consenso" ya que se ha logrado con el acuerdo de los agentes sociales.

A pesar de que en España falta personal en hospitales y centros de salud en plena pandemia, los sanitarios españoles siguen marchándose a Alemania. Lo hacen porque los contratos que consiguen en España son temporales mientras que allí obtienen plazas fijas en el servicio público alemán. Es el caso de Alejandro, que cobra lo mismo que su madre, enfermera en España, pero trabajando sólo 10 días al mes haciendo sustituciones, así las cosas no cree poder conseguir las mismas condiciones. Sara también ve cada vez más difícil la vuelta a España tras ocho años trabajando en el servicio público alemán. Entre otras cosas porque hace poco la llamaron de España para ofrecerle un contrato de un día.