arriba Ir arriba

La oceanógrafa Sylvia Earle, que recibe hoy el Premio Princesa de Asturias de la Concordia, ha visita el set de RNE en el Hotel Reconquista de Oviedo para responder a las preguntas de Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso. Ha pedido medidas urgentes para proteger los océanos, afirmando que "ha sido testigo de cambios muy notables en los últimos 50 años. Algunos muy positivos, pero otros catastróficos" y que "no se trata solamente de proteger las aves, los peces y otras formas de vida, se trata de cuidarnos a nosotros mismos".

La Organización Mundial de la Salud calcula que el 92% de la población respira aire contaminadoMaría Neira, directora del Departamento de Salud Pública y Medioambiente de la OMS, ha respondido a las preguntas de Íñigo Alfonso en Las mañanas de RNE.
“El protocolo anticontaminación que ha comenzado a implantar Madrid es algo que estamos viendo en muchas otras ciudades y que acogemos con mucha satisfacción. Es un movimiento irreversible. La razón más poderosa es la salud, pero además hay otros muchos beneficios, entre los cuales está el económico, aunque las medidas van a tener al principio una percepción de molestia por parte de los ciudadanos", ha asegurado Neira.
"Siete millones de muertos anuales no nos dan otra opción, y tenemos que seguir avanzando en algo que es moderno, accesible, y que es un movimiento irreversible. En Europa, en total tenemos 400.000 muertos al año, y estamos hablando de un continente donde la situación es mucho mejor. En ciudades asiáticas emergentes, o en México, o en Perú, o en India, la situación es dramática.

Los ministros de Medio Ambiente de la Unión Europea (UE) buscan un acuerdo sobre la reducción de emisiones de gases contaminantes con dos bloques enfrentados: los que abogan por fijar un recorte de hasta el 40% para 2030 con respecto a los niveles que se registren en 2021 y los que rechazan fijar una meta que supere la reducción del 30% planteada por Bruselas. En la primera opción se encuentran países como Austria, Portugal, Croacia, Letonia y España. Mientras, Alemania y los países del Este han mostrado su apoyo a la reducción del 30%, citando los daños que causaría a la competitividad de la industria europea un objetivo mayor.

Han pasado tres años del escándalo conocido como Dieselgate, que destapó un fraude en el control de las emisiones de millones de coches en Europa y Estados Unidos. El 18 de septiembre de 2015 la agencia estadounidense del medio ambiente acusaba a Volkswagen de manipular durante años las mediciones de los gases de escape de sus vehículos diésel. El gigante alemán reconoció el fraude en 11 millones de vehículos, principalmente en Europa. El presidente mundial del grupo dimitió, dos ejecutivos fueron a la cárcel y la empresa afrontó multas y compensaciones por cerca de 30.000 millones de euros en Estados Unidos.

El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TUE) ha condenado a España a pagar una suma de 12 millones de euros por incumplir las normas europeas sobre tratamiento de aguas residuales urbanas e impondrá una multa coercitiva de 11 millones de euros por cada semestre que persista el incumplimiento a partir de este miércoles. El caso se remonta a 2010, cuando la Comisión Europea llevó al Estado ante la Justicia europea tras haber comprobado que varias aglomeraciones urbanas con más de 15.000 habitantes no disponían ni de sistemas colectores ni de sistemas de tratamiento de aguas residuales urbanas. El TUE confirmó el incumplimiento en una sentencia dictada en abril de 2011.