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El Banco Central Europeo reanudará a partir de noviembre el programa de compra masiva de deuda pública y privada. Y lo hará menos de un año después de ponerle fin a la primera edición. Un plan que pretende vaciar de papel las arcas de los bancos y llenarlas de liquidez para impulsar el crédito a familias y empresas y, por tanto, el consumo y el empleo. El volumen de compras será de 20.000 millones al mes y, de momento, sin fecha fin. En segundo lugar, el BCE cobrará una décima porcentual más a la banca por dejar durmiente su dinero en sus cofres. Le hará pagar un interés máximo del 0,5%.

Acelerar la economía para alejar el fantasma de la recesión. Para conseguirlo, Mario Draghi quiere que circule más dinero y que ese dinero llegue en forma de crédito a familias y empresas.

La carta que juega afecta a los bancos: tendrán que pagar más intereses por el dinero que mantienen quieto, sin prestar, en las arcas del Banco Central Europeo. El castigo será gradual, mayor cuanto más dinero guarden los bancos. Y el efecto no solo debería traducirse en más crédito: un tipo de interés negativo que tiene otras consecuencias, como son menos gastos en hipotecas a tipo variable.

Además, Draghi impulsa la compra de deuda, fundamental para aliviar al sector público, aunque también al privado. Y mejora las condiciones de los créditos especiales que le da a la banca.

El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, ha anunciado dos nuevas medidas de estímulo destinadas a insuflar oxígeno a la economía de leurozona que está dando síntomas de debilidad. El BCE cobrará aún más a los bancos que no muevan su dinero y además reactivará su programa de compra de deuda pública. A los inversores les ha sabido a poco y por eso los bancos están cayendo en la bolsa.

Los principales bancos centrales del mundo han vuelto a hacer anuncios que no se oían desde los años en los que la crisis golpeaba de lleno. Ahora, la Reserva Federal, el BCE y otros se preparan para un temporal distinto marcado por la desaceleración económica, la incertidumbre por la guerra comercial y una inflación baja. Por delante quedan meses clave para saber si los tiempos de tipos de interés mínimos y negativos continúan, ya que estos fenómenos apuntan a una bajada que supodría todo un viraje en la travesía. EE.UU. ha subido los tipos hasta en cuatro ocasiones en el último año y el BCE -ahora en el 0%, su mínimo histórico- se disponía a ello.

El Banco Central Europeo asegura que las incertidumbres en la economía se prolongan y retrasa la subida de tipos hasta 2020. Santiago Carbó, catedrático de Economía ha afirmado en Las mañanas de RNE con Íñigo Alfonso que "todavía no hay señales" para una nueva recesión en la zona euro, y por tanto "es precipitado" hablar de ella. Preguntado por Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo, que termina su mandato en unos meses, Carbó ha afirmado que el italiano ha sido "alguien extraordinario en un momento crítico en la eurozona" y por tanto apuesta por un sucesor con un perfil "pegado a la realidad" y que "no venga con ideas preconcebidas".

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, se ha mostrado este jueves confiado en que Italia va a llegar a un acuerdo con la Comisión Europea (CE) sobre sus presupuestos, después de que Bruselas haya rechazado las cuentas presentadas por el Ejecutivo italiano en una decisión sin precedentes. Draghi ha afirmado que el Ejecutivo italiano debe aplicar las normas y que se mantiene el diálogo, citando al vicepresidente de la CE, Valdis Dombrovskis, que ha estado en la reunión del BCE.

  • La tasa rectora se mantiene en el 0% y seguirá cobrando a la banca
  • No prevé que estén "en niveles inferiores" a los actuales si fuera necesario
  • Eleva las previsiones de crecimiento levemente para el trienio 2017-2019
  • En cambio rebaja las estimaciones de inflación de la eurozona esos años
  • Mantiene el programa de compra de activos para estimular la economía