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Las democracias, tal y como las conocemos, está en crisis y abocadas al cambio. Es lo que analiza el investigador belga David Van Rwybrouck en su último libro que titula, con algo de provocación: "Contra las elecciones - Cómo salvar la democracia".

Líderes populistas europeos, como el primer ministro húngaro, Víctor Orban, ya han felicitado a Donald Trump. Su victoria ha sido acogida con satisfacción en distintos puntos de Europa. En Francia la líder del Frente Nacional, Marine Le Pen ha felicitado al nuevo presidente de los Estados Unidos y "a la América libre". Comparte opinión el eurófobo partido de la Independencia del Reino Unido, el UKIP cuyo líder, Nigel Farage, ha bromeado con la posibilidad de ser el representante de Trump en Bruselas.

La canciller Angela Merkel se ha mostrado conciliadora. Respeta el resultado del referéndum. Apuesta por negociar la separación sin prisas, pero sin pausa. Y en un buen ambiente, porque el Reino Unido -dice- seguirá siendo un importante socio comercial. El presidente de Francia ha recibido en el Elíseo a los líderes de los principales partidos. El conservador Sarkozy le ha animado a impulsar un nuevo Tratado Europeo, y la ultraderechista Marine Le pen ha pedido un referéndum en Francia.

El auge de la ultraderecha, que se inició hace cinco años, viene marcado por la crisis migratoria y los recientes atentados de París. Para frenar las aspiraciones de Le Pen, el partido Socialista ha retirado de la segunda vuelta a algunos candidatos de las zonas donde tenían difícil conseguir el triunfo, facilitando el voto a la derecha. Una postura que "Los republicanos" no han secundado.