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Si hay una imagen que ha perdurado del accidente de Palomares es la del entonces ministro de Turismo, Manuel Fraga, y el embajador de Estados Unidos bañándose en las aguas en las que aún permanecía una de las cuatro bombas termonucleares caídas dos meses antes.

Una imagen para zanjar un suceso en el que solo el azar impidió la catástrofe, cuando dos aviones de Estados Unidos chocaron y se precipitaron sobre Palomares con cuatro bombas nucleares. Ninguna explotó pero dos de ellas liberaron sustancias radiactivas. Medio siglo más tarde, Estados Unidos se llevará esa tierra al desierto de Nevada.

Rajoy ha participado en un homenaje a Manuel Fraga que el Partido Popular de Galicia ha organizado en Santiago de Compostela. Allí el jefe del ejecutivo ha afirmado que Fraga le sirve de ejemplo en estos tiempos difíciles y ha señalados que los esfuerzos que hay que hacer han de ser para todos.

El Presidente del Gobierno está hoy en Santiago de Compostela, allí ha participado en un homenaje que el Partido Popular de Galicia le ha hecho al recientemente fallecido Manuel Fraga. En este acto han participado compañeros de partido y también familiares.

Durante toda la semana hemos escuchado hablar de Manuel Fraga, de lo que supuso para la historia política de España este hombre controvertido y temperamental. Murió el domingo, tenía 89 años y estuvo en activo hasta el final de su vida. Con él se ha ido uno de los protagonistas de la historia de España del último medio siglo. Participó en los gobiernos del franquismo, colaboró en la transición política y gestionó la España de las autonomías desde la presidencia de la Xunta de Galicia. Entre su capital político, destaca su capacidad para aglutinar a la derecha y conducirla hacia la nueva etapa de libertades. Fue uno de los padres de la Constitución y un ejemplo de adaptación política. Pero el hombre cuya gran ambición fue ser presidente del Gobierno, acabó encontrando su sitio en Galicia. Informe Semanal hace esta noche un recorrido por la vida de este gallego, hijo de inmigrantes en Cuba, cuya muerte nos ha hecho recordar nuestra propia historia.

Durante toda la semana hemos escuchado hablar de Manuel Fraga, de lo que supuso para la historia política de España este hombre controvertido y temperamental. Murió el domingo, tenía 89 años y estuvo en activo hasta el final de su vida. Con él se ha ido uno de los protagonistas de la historia de España del último medio siglo. Participó en los gobiernos del franquismo, colaboró en la transición política y gestionó la España de las autonomías desde la presidencia de la Xunta de Galicia. Entre su capital político, destaca su capacidad para aglutinar a la derecha y conducirla hacia la nueva etapa de libertades. Fue uno de los padres de la Constitución y un ejemplo de adaptación política. Pero el hombre cuya gran ambición fue ser presidente del Gobierno, acabó encontrando su sitio en Galicia. Informe Semanal hace esta noche un recorrido por la vida de este gallego, hijo de inmigrantes en Cuba, cuya muerte nos ha hecho recordar nuestra propia historia.

Su destino, la localidad coruñesa de Perbes donde está enterrada su esposa. Todo el mundo recuerda la figura de Fraga y la profunda huella que ha dejado en la política gallega de las últimas décadas. Crespones negros y tres días de luto en Galicia. En la Xunta han colocado este libro de condolencias. El presidente Núñez Feijoó ha sido uno de los primeros en dejar la suya y ante los medios de comunicación ha asegurado que la Galicia de hoy no puede entenderse sin Manuel Fraga.

Los reyes han visitado la capilla ardiente del presidente fundador del PP para trasladar sus condolencias a la familia del político gallego. Don Juan Carlos y doña Sofía han llegado poco después de las 15:30 horas al domicilio madrileño de Fraga, en el barrio de Argüelles, directamente desde el Palacio Real, donde se ha celebrado la ceremonia de entrega del Toisón de Oro al presidente francés, Nicolas Sarkozy, y un posterior almuerzo. Poco después ha llegado también hasta la capilla ardiente la infanta Elena. A la salida, los periodistas han pedido al monarca una valoración de la figura del expresidente de la Xunta y el rey ha señalado que su fallecimiento es "una pena".