El PERTE de los microchips aprobado este martes por el Gobierno busca impulsar la fabricación de semiconductores y es el que más inversión pública contempla hasta el momento: 12.250 millones de euros de los fondos europeos. Su objetivo es diseñar y fabricar en España los chips imprescindibles para fabricar desde una lavadora a un coche, convirtiendo al país en una referencia europea.
En España hay cerca de 80 empresas que diseñan estos componentes electrónicos, pero dependen de Asia pra fabricarlos. Por ello, la mayoría de este PERTE se dedica a construir fábricas de microchips e impulsar a España dentro del mercado, lo que traerá proveedores y clientes, según los expertos.
La primera jornada del Foro de Davos este lunes ha sido una declaración de intenciones y el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, ha señalado que su país necesita "apoyo financiero para reconstruir el país y para afrontar la crisis humanitaria".
Este lunes vuelve el Foro de Davos, la gran cita económica mundial que llevaba dos años sin reunirse a causa de las restricciones de la pandemia. Será el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, el encargado de abrir el evento por videoconferencia.
Este año, se suma la incertidumbre de la situación geopolítica por la guerra de Ucrania, la inflación y otra parálisis en la cadena de suministros que en los países pobres se traduce en una crisis alimentaria. Por esto, Rusia está vetada al evento.
“Esperemos que Rusia retroceda y cumpla pronto con el derecho internacional”, ha explicado el presidente del Foro. Además, este año será más limitado y Estados Unidos y China no estarán en el tablero, de modo que la Unión Europea tendrá un papel más relevante. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, intervendrá este martes.
La guerra de Rusia está desencadenando una profunda crisis alimentaria en el mundo, según alerta la ONU, y el precio de los alimentos ha alcanzado niveles récord, por encima de los valores de 2008 y 2012. Malnutrición, hambre y hambruna que podrían prolongarse años para millones de personas. Sin cereal ucraniano ni abonos rusos, advierte el organismo, la situación podría derivar en una nueva crisis migratoria.
El vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, avanza que las previsiones de crecimiento de este año, que estaban en el 4 %, bajarán por la situación de la guerra en Ucrania: "No creo que la eurozona vaya a entrar en recesión". Entrevistado en TVE, apunta que la invasión rusa tiene tres consecuencias "incrementa la incertidumbre, incrementa la inflación y reduce el crecimiento económico". Con respecto a la senda de consolidación fiscal, asegura que "no es factible en absoluto reducir el déficit al 3 % en 2023". Considera que la inflación empezará a moderarse en el segundo semestre y recuerda que el BCE dejará de comprar deuda pública en julio.