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Estados Unidos ya ha avisado de que quiere ceder el control del operativo militar en Libia. El principal motivo de división sigue siendo el papel que debe jugar la OTAN cuando eso ocurra.

Los cinco aviones españoles que participan en el operativo han realizado hoy con éxito su primera misión conjunta de patrulla aérea. Los cuatro cazas F-18 y un avión cisterna operan desde la Base de Decimomannu, en Cerdeña.

Los aviones de la coalición han bombardeado los alrededores de Trípoli y las bases aéreas al este de Bengasi y Sehba. Los tanques de Gadafi han atacado Misrata, la tercera ciudad del país y hay combates también en Zintan.

Un avión de combate del Ejército de Estados Unidos, un F-15E Eagle, se ha estrellado en territorio libio debido a un fallo técnico y no a fuego hostil, según ha confirmado el portavoz del Africom, Vince Crowley.

El piloto ha conseguido ponerse a salvo y se encuentra en manos de un grupo rebelde y el otro tripulante de la aeronave ha sido rescatado poco después.

"Estamos interviniendo en Libia para defender a sus ciudadanos de los ataques de su propio Gobierno". Con estas palabras ha justificado el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, la participación de España en el conflicto libio, uha actuación que, considera, "se ajusta a la legalidad internacional vigente".

"Mientras que exista el riesgo de que el Gobierno de Libia ataque a su pueblo, la comunidad internacional podrá intervenir por la fuerza", ha afirmado el presidente del Gobierno, que también ha asegurado que "la misión, hasta ahora, ha surtido efecto, al menos parcialmente".

"La resolución no pretende la expulsión de Gadafi del Gobierno", ha subrayado Zapatero, sino que lo que quiere es advertirle de que la comunidad internacional puede intervenir por la fuerza en cualquier momento parar los "asesinatos de su pueblo".

"Hasta ahora esta misión ha surtido efecto, al menos parcialmente. Parece que se han detenido los ataques indiscriminados y, eventualmente, se ha producido algún repliegue. Pero el mensaje sigue siendo el mismo: mientras exista el riesgo de que Gadafi vuelva a atacar a su pueblo aplicaremos la fuerza necesaria para impedirlo", ha reiterado.

La ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, subraya que aún es pronto para debatir sobre futuras operaciones de cambio de mando en la misión militar que lidera la coalición de países en Libia. "Si finalmente los miembros de la OTAN acuerdan una estructura de mando compartido, España se sumará al consenso de sus aliados", añade.

A su juicio, la coalición está actuando "con inmediatez y bien" respondiendo a la petición de la ONU de imponer una zona de exclusión aérea. Reitera que el objetivo de la misión es "proteger a la población libia de los ataques perpetrados por su por su gobierno".

Señala también que la misión militar de la coalición en Libia está mandando un mensaje a otros gobiernos que reaccionan con violencia contra su propia población y destaca que la diferencia entre esta intervención y la guerra de Irak es la "base legal clara y evidente" que ha ofrecido la ONU a la comunidad internacional (22/03/11).


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A lo largo de la mañana han llegado informaciones de enfrentamientos entre las tropas del régimen y los rebeldes. Y Gadafi ha pedido a libios de todo el país que realicen una marcha verde hacia Bengasi.

El portavoz de IU en el Congreso de los Diputados, Gaspar Llamazares, denunció hoy "demasiadas similitudes" entre la intervención militar en Libia y la guerra de Irak y ha anunciado su voto contrario a la autorización que el Gobierno planterará a la Cámara Baja. Llamazares entiende que con esta intervención "no sólamente se carga el 'no a la guerra', sino algo muy importante, que es la decisión del Parlamento en una intervención militar en el exterior", que ha quedado como mero "trámite" al producirse después de iniciados los combates. La Operación Odisea es, a juicio de IU, "una barbaridad" que "no tiene nada que ver con la defensa de los derechos humanos, ni con la defensa de la democracia".

El PNV no votará en contra de la intervención militar española en la guerra de Libia, pero la decisión final de apoyar o abstenerse la tomará esta tarde la ejecutiva del partido, que tiene "serios reparos" para respaldar esa participación. Así lo ha manifestado, en declaraciones a los periodistas, el portavoz del PNV en el Congreso. Según Josu Erkoreka, su grupo tiene "serios reparos para apoyar una intervención que no tiene objetivos excesivamente claros y que, además, está teniendo un desarrollo que es, cuanto menos, objetable". Tal y como se ha iniciado el conflicto en Libia, los nacionalistas vascos temen que "acabe siendo una masacre sobre la masacre que ya estaba teniendo lugar" en ese país, ha añadido.