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Los combates se recruden en el enclave petrolífero de Ras Lanuf, donde los rebeldes han logrado mantener sus posiciones. La situación más confusa se encuentra en el oeste, en Zauiya, donde las tropas de Muamar el Gadafi y los rebeldes reclaman su control en una típica guerra de propaganda. Fuentes médicas de los opositores denuncian que la cifra de víctimas mortales en los combates se eleva a 400.

Durante el regimen de Gadafi miles de personas han sido encarceladas por cuestiones políticas. TVE ha hablado con dos de ellos, que han pasado 11 y 18 años en la cárcel por participar en manifestaciones pacíficas. Dicen que allí les trataron como a animales y que sueñan con el día en el que caíga el actual presidente. Ven con muchas esperanzas las revueltas actuales. Afirman que Gadafi siempre ha querido un país ignorante y dócil.

Es importante porque tiene, también, derecho de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU. Pekín, tradicionalmente, se ha opuesto a intervenir en asuntos internos de otros países. Ya aprobó el pasado 26 de febrero sanciones economicas contra Libia pero no quiere implicarse militarmente en un conflicto.

El líder libio Muamar el Gadafi ha advertido que si Occidente decide establecer una zona de exclusión aérea, "el pueblo tomará las armas contra ellos". El Parlamento Europeo ha pedido a los Veintisiete que intervengan para destruir las defensas aéreas del régimen libio e impedir así que siga bombardeando a su pueblo. Mientras, en Ras Lanuf continúa el asedio de las tropas de Gadafi, que ya han conseguido hacerse con el control de Zauiya.

El líder libio, Muamar Gadafi, visitó durante la noche del martes el hotel Rixos de Trípoli, donde se encuentran la mayoría de los periodistas extranjeros y del que no pueden salir a informar. Gadafi paseó entre los periodistas congregados en el hall sin responder a las preguntas, aunque levantó los brazos y cerró los puños en señal de victoria.

  • En Zauiya, los combates se han convertido en una "carnicería", según testigos
  • En Ras Lanuf, siguen los bombardeos aunque no han producido víctimas
  • Los rebeldes se han reforzado en Ben Yauad con más milicianos y artillería
  • La oposición controla ya Zenten, ciudad a 120 kilómetros de Trípoli

Pero la revuelta ha entrado en su tercera semana con el avance rebelde aparentemente estancado y eso está forzando a la diplomacia a buscar soluciones para evitar más derramamiento de sangre. El debate se centra, sobre todo, en la creación de una zona de exclusión aérea, una medida excepcional que se ha aplicado en Iraq y en los Balcanes.

En el este, el importante enclave petrolífero de Ras Lanouf, es la zona más castigada que a pesar de los bombardeos sigue en poder de los rebeldes. También hay combates en el oeste en la ciudad de Zaduiya a pocos kilómetros de la capital ,Trípoli. En contra de lo que aseguraban algunos medios árabes, se ha desmentido que se hayan producido contactos entre los rebeledes y Gadafi para negociar una salida. Mientras, en la fromtera de Túnez la situación sigue siendo desesperada para muchos trabajadores extranjeros que después de huir de la violencia en Libia no tienen a donde ir.