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¿Se está preparando una nueva guerra en Oriente Medio? En Líbano muchos piensan que no, sobre todo porque ya hay varios frentes abiertos en la zona: Yemen y Siria. Pero, hay también quien no lo descarta. Una de las zonas más expuestas en este país a nuevos choques armados es el sur.

Cientos de personas se han manifestado en las cercanías de la embajada de Estados Unidos en Beirut, en contra de la decisión del presidente norteamericano, Donald Trump, de reconocer Jerusalén como la capital de Israel.

Las fuerzas de seguridad han lanzado gases lacrimógenos y los equipos de Defensa Civil han empleado cañones de agua para dispersar a los manifestantes, que han respondido lanzando botellas y quemando neumáticos y contenedores de basura en la zona de Aukar, próxima a la sede diplomática.

El primer ministro libanés, Saad Hariri, ha anunciado este miércoles en Beirut que ha renunciado de momento a presentar su dimisión oficial a petición del presidente del Líbano, Michel Aoun. Hariri dimitió de su cargo el pasado día 4, durante una visita sorpresa a Arabia Saudí, cuyas autoridades han sido acusadas por Aoun e Irán de presionar al jefe del Gobierno libanés para que renunciara. Riad ha negado esas acusaciones.

En una alocución transmitida por televisión, el político libanés ha asegurado que le entregó su renuncia a Aoun, pero que éste le ha pedido tiempo y Hariri ha aceptado posponerla.

El primer ministro libanés, Saad Hariri, aseguró el domingo en su primera entrevista tras haber dimitido el pasado fin de semana, desde Arabia Saudí, que su decisión responde al interés del Líbano, donde prometió que regresará "muy pronto". En una entrevista con la televisión libanesa Al Mustaqbal (Futuro), Hariri admitió que presentar su dimisión desde otro país "no es la manera usual" de hacerlo, pero se justificó asegurando que está "tomando medidas de seguridad" para protegerse, al mismo tiempo que busca alertar a los libaneses de que "están en peligro".

La líder del Frente Nacional, de visita en el país asiático, ha rechazado el pañuelo que le han ofrecido antes de entrar en la mezquita para entrevistarse con la máxima autoridad musulmana de Líbano. Le Pen ha argumentado que en El Cairo no tuvo que llevar velo ante la más alta autoridad suní del mundo, por lo que no veía por qué tenía que ponérselo.