arriba Ir arriba

Este hombre es el posible sucesor de Kofi Annan como enviado especial para Siria, según han confirmado fuentes diplomáticas a la agencia Reuters. Se trata de Ladjar Brajimi, quien fuera ministro de Exteriores de Argelia entre el 91 y el 93. Brahimi tiene un amplio historial en la ONU, donde ha ocupado varios cargos, entre ellos, el de respresentante especial para Afganistán e Irak. Su nombramiento podría anunciarse la próxima semana, aunque aún está abierta la posibilidad de un cambio de última hora si algún país discute su idoneidad para el cargo.

En Siria, la oposición pide a occidente que imponga una zona de exclusión aérea para evitar la masacre de civiles en la ciudad de Alepo. Kofi Anan, el representante de la ONU y la Liga Árabe para Siria, ha confirmado la concentración de tropas y armas pesadas en las afueras de la ciudad.

Rusia ha amenazado en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas con vetar la resolución presentada por los países occidentales para renovar el mandato de la Misión de Observación de la ONU en Siria (UNSMIS) y que incluye la amenaza de sanciones contra Damasco si no detiene el uso de armamento pesado.

Moscú aseguró al resto países del Consejo que, ante la previsible votación del texto occidental el miércoles, vetará "toda mención al Capítulo VII" de la Carta de la ONU, que permite la imposición de sanciones diplomáticas y económicas con la que amenaza el proyecto de resolución, indicaron a Efe fuentes diplomáticas.

El embajador ruso ante Naciones Unidas, Vitaly Churkin, expresó en las negociaciones que mantienen los miembros del máximo órgano de decisión de la ONU que la referencia a las sanciones es "totalmente inaceptable" para Moscú y acusó a las potencias occidentales de defender sus propios intereses en el conflicto sirio.

"Rusia y China expresaron su objeción al Capítulo VII, pero no fueron capaces de presentar razones convincentes de por qué", dijo el embajador del Reino Unido ante la ONU, Mark Lyall Grant, al salir de la reunión que se prolongó cerca de dos horas y en la que se acordó una votación del texto occidental para este miércoles.

El mediador internacional de la ONU, Kofi Annan, inicia este lunes con una reunión con el ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, una serie de consultas con las autoridades rusas para reanimar el plan de paz para Siria. Annan se entrevistará este lunes con Lavrov y mañana, martes, con el presidente ruso, Vladímir Putin.

Moscú ha respaldado desde el principio el plan de Annan al considerar que el cumplimiento de sus seis puntos por parte del régimen de Bachar al Asad y los rebeldes es la mejor forma de evitar una guerra civil en el país árabe.

Rusia, sin embargo, no da muestras de querer presionar a Asad. En rueda de prensa antes de su encuentro con Annan, Lavrov ha rechazado el proyecto de una nueva resolución en el Consejo de Seguridad que amenaza con sanciones a Siria si no permite la extensión de la misión de observación de la ONU. Dicho proyecto, según Lavrov, "contiene elementos de chantaje".

"No podremos pasar una resolución del Consejo de Seguridad que no está basada en los acuerdos de Ginebra", ha dicho, en referencia a las conversaciones sobre Siria en dicha ciudad suiza el 30 de junio.

El Consejo de Seguridad de la ONU debate una resolución que incluiría un ultimátum al presidente sirio para que ponga en marcha el plan de paz de Kofi Annan. El régimen de Damasco ha sufrido un duro golpe con la primera deserción del embajador en Iraq, mientras en el país continúan los combates. Al menos 23 personas habrían muerto en un ataque contra un autobús. En la arena diplomática la cuestión sigue estancada. Desde un principio Rusia se ha opuesto a la iniciativa que el Reino Unido, Estados Unidos y Francia para que el Consejo de Seguridad imponga sanciones a Damasco si el régimen no detiene la violencia en un plazo de 10 días. La razón: ese texto hace referencia al capitulo siete de la Carta de la ONU, que permite el uso de la fuerza. Algo que el Kremlin, de momento, no está dispuesto a consentir.

En medio del aumento en espiral de la violencia entre el Gobierno del presidente sirio, Bachar el Asad, y los grupos de oposición armada, el enviado especial conjunto de la ONU y la Liga Árabe para el país árabe, Kofi Annan, redoblará sus esfuerzos mediadores para conseguir el apoyo del llamado Grupo de Acción para Siria a su última propuesta: la creación de un gobierno nacional. Annan tratará de lograr ese apoyo en la "cumbre" ministerial que se celebra este sábado en Ginebra, y que tiene como objetivo principal encontrar una fórmula de consenso internacional que permita detener el baño de sangre.