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El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha advertido que escoger “el camino de un pacto de izquierdas” supone “renunciar de antemano” a cualquier pacto de reforma ya que el PP tiene capacidad de bloqueo. En relación a los pactos, Margallo ha señalado en Los Desayunos de TVE que Ciudadanos no se ha negado a hablar y que por el contrario quien “se ha cerrado ha sido Pedro Sánchez” porque o él “era presidente del Gobierno o nada”.
García-Margallo ha garantizado que dentro del PP "no hay la menor presión" y que están convencidos de que Rajoy es un "magnífico presidente y un magnífico candidato y hay que dejarle margen de maniobra", al ser preguntado si el IBEX presiona para que los populares dejen gobernar a PSOE y Ciudadanos.
Sobre la lucha contra la corrupción en relación al último caso que se investiga en el grupo municipal del PP en Valencia, García-Margallo, ha considerado que este problema causa un “daño fenomenal” que “desanima a los militantes y escandaliza a los votantes”. Se ha mostrado partidario de establecer órganos independientes y ha propuesto que se ponga en marcha una "comisión de sabios".
Margallo también ha dicho que no hay debate interno en el PP sobre el liderazgo de Mariano Rajoy y que tampoco existe "presión" y ha apostado por dejar al presidente del Gobierno en funciones "margen de maniobra". Antes de conocerse que el líder socialista, Pedro Sánchez, ha llamado hoy a Mariano Rajoy, García-Margallo ha dicho que el presidente del Gobierno en funciones nunca se ha negado a hablar y que la "situación de bloqueo" ha sido por el PSOE.

Durante los próximos días, en la sede del Instituto Cervantes de Bucarest, podrás ver una exposición muy especial titulada Más allá del deber. Esta exposición está dedicada a aquellos diplomáticos y funcionarios del Servicio Exterior de España que salvaron la vida de un gran número de judíos durante el Holocausto.

La aportación española a la gran coalición que dirige Francia contra el Estado Islámico es aún una incógnita. Tras las palabras del primer ministro francés, Manuel Valls, el mensaje del Gobierno es el mismo de los últimos días. En cualquier caso, dice el ministro, será el presidente del Gobierno quien fije la oferta que España puede hacer, siempre que cuente- dicen en Moncloa- con el consenso de las demás fuerzas políticas. Este jueves, otros cuatro partidos: Ciudadanos, UPYD, Unió y el PAR, se sumarán al pacto antiyihadista suscrito en febrero por PP y PSOE. Los socialistas piden unidad para ser más eficaces contra el terrorismo.

La alianza contra el Estado Islámico o Daesh es compleja y contradictoria porque así lo son las fuerzas en guerra en Siria y los intereses internacionales. Estados Unidos encabezó hace un año una coalición de más de sesenta países. Hay consenso internacional contra el Daesh, pero con diferencias notables. La principal, la figura de Bashar El-Asad. Rusia e Irán respaldan al presidente sirio, mientras que Occidente, los países árabes suníes y las milicias rebeldes quieren que deje el poder. Turquía está con Occidente contra Bashar El-Asad y el Estado Islámico, pero su frontera es el principal paso de abastecimiento de armas y yihadistas al Daesh, y exportación de petróleo. Además, recela del poder creciente de los kurdos, aliados de Occidente contra el Estado Islámico.

El ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, José Manuel García-Margallo, ha afirmado que los atentados de París se parecen más a lo que ocurrió el 11S en Estados Unidos que al 11M en Madrid porque en Francia ahora mismo se siente que "están en guerra". En una entrevista en Los Desayunos de TVE y al mismo tiempo en el que se desarrollaba una operación policial en Saint Denis para detener al cabecilla de los atentados, el titular de la diplomacia española ha asegurado que "toda la sociedad francesa se siente atacada". Para Margallo, ha sido una sorpresa que Francia activará el artículo de la Alianza que dice que "cuando un país es atacado, todos somos atacados, y cuando uno responde, todos tenemos que responder".

En la primera cita del día, en el ministerio de Exteriores, el secretario de Estado estadounidense ha felicitado a España por la mejora de su economía. John Kerry no ha querido pronunciarse sobre el futuro escenario politico tras las elecciones generales de diciembre. Estados Unidos "escuchará lo que decidan los españoles", ha dicho, y, sin mencionar a Cataluña, ha repetido las palabras del presidente Obama al rey.

Comenzamos mirando a Palomares, esa localidad almeriense donde hace 50 años cayeron carias bombas nucleares de manera accidental desde un avión estadounidense. Este lunes, se ha firmado un acuerdo para la limpieza del suelo contaminado y la rehabilitación de la zona. Este documento lo han rubricado el secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y el ministro de Exteriores español, José Manuel García-Margallo. Además, del acuerdo sobre Palomares, Kerry se ha referido a otros asuntos de la actualidad internacional, los conflictos de Israel y Palestina, y la guerra en Siria (19/10/15)

  • Cara a cara de altura y sin acuerdo entre el ministro y el candidato de Junts pel Sí
  • El líder de ERC afirma que las "profecías" del Gobierno chocan con realidad
  • Margallo cree que Cataluña tendría un 37% de paro y pensiones un 40% inferiores
  • Junqueras niega este "apocalipsis": no saldría de la UE ni habría aranceles

El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, y el líder de ERC y número cinco de la candidatura de Junts pel Sí, Oriol Junqueras, debatieron en la televisión catalana 8TV sobre las consecuencias europeas de declarar la independencia de Cataluña, aunque sin lograr una respuesta esclarecedora a la pregunta, porque no se pusieron de acuerdo en la premisa principal.

El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, ha mostrado su agradecimiento al apoyo del presidente Barack Obama a una España "fuerte y unida", porque "lo más sencillo" habría sido "echar balones fuera" y no pronunciarse, con el argumento de que "esto es una cuestión interna" de España. Además, ha subrayado que la cuestión de la secesión "no gusta ni un pelo" en EEUU.