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La subida del 2,5% del IVA -que pasa del actual 17,5 al 20%- entra en vigor en el Reino Unido, como parte del plan de austeridad económica impulsado por el Gobierno británico. El Incremento del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) afectará a casi todos los bienes y servicios de consumo, a excepción de la ropa infantil y los libros, que no están gravados, y otros artículos, como sillas de bebé para el automóvil, sobre los que se aplica una reducción. Esta medida forma parte del plan del Gobierno de coalición conservador-liberaldemócrata para aumentar los ingresos estatales, al tiempo que se reduce la inversión pública y se recortan las prestaciones sociales, con el objetivo de rebajar el déficit del Estado. Varias asociaciones comerciales y de consumidores, además de la oposición política, han criticado la polémica medida, que afectará más a las personas con menos recursos y también a la actividad comercial. El líder del Partido Laborista, Ed Miliband, ha dicho que se trata del "impuesto erróneo en el momento equivocado", y supondrá que la familia media británica tenga que encontrar cada semana 7,50 libras extras (8,76 euros).

Hoy todos sabemos qué es el IVA. Hace ahora 25 años, aquellas siglas a muchos les sonaban a chino. Con ellas llegó un nuevo impuesto que nos homologaba con Europa pero que en la calle no fue muy bien recibido.

Este jueves la vida es un poco más cara. El Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA) ha pasado del 16% al 18% en su tramo general y del 7% al 8% en su segmento reducido. El tipo superreducido (alimentos, prensa y otros productos básicos) se mantiene en el 4%. Además del impuesto, con fecha 1 de julio también han subido algunas tarifas como el gas o el butano.

El Impuesto sobre el Valor Añadido es un impuesto indirecto que recaudan y liquidan los empresarios con Hacienda pero que pagan íntegramente los consumidores.

Para esquivar la subida del IVA que empieza a aplicarse el 1 de julio, hay personas que adelantan las compras de más valor, como las de electrodomésticos. Un dato importante que conviene saber: la regla general es que el IVA se aplica no en el momento de la compra, sino cuando el producto pasa a manos del consumidor, o este disfruta del servicio.

Sobre todo si se trata de productos que suponen un desembolso grande de dinero, como los electrodomésticos, cuyo IVA sube un 2%, de un 16 a un 18.

Según un estudio de las Cámaras de Comercio. Creen que perjudicará al consumo y que repercutirá en los precios. Pero más de la mitad estarían a favor si les compensaran con una rebaja en las cotizaciones.