Matteo Messina Denaro, como el capo de la Cosa Nostra que era, nunca se alejó mucho del terreno que controlaba, en Sicilia. Durante los últimos tiempos ha vivido en un pequeño municipio a pocos kilómetros de la ciudad en la que nació, protegido por los suyos.
No se privaba de lujos. En el momento de su detención llevaba un reloj de más de 30,000 euros y en el hospital eran muy comentadas las camisas de grandes marcas que lucía.
Ahora ha terminado su vida en la clandestinidad. Aunque se movía con un carné a nombre de otra persona, en el momento de la detención no ocultó su verdadera identidad.
FOTO: REUTERS/Antonio Parrinello