Enlaces accesibilidad

arriba Ir arriba

El último día de agosto de 1994, el IRA anunciaba su cese del fuego tras décadas de conflicto en Irlanda del Norte. Un paso que abrió el camino para la firma de los Acuerdos de Viernes Santo y que redujo notablemente la violencia en una zona donde hoy todavía se habla de su identidad. Analizamos aquello y la situación actual con el profesor emérito de la Universidad del Ulster, Henry Patterson.

El primer ministro británico, Boris Johnson, ha reafirmado este miércoles su compromiso para salir de la Unión Europea (UE) con o sin acuerdo, pero aseguró que un Brexit duro no provocará el restablecimiento de una frontera física en Irlanda del Norte. Así se lo comunicó Johnson a los partidos políticos norirlandeses durante una visita a la provincia británica, en la que también abordó la parálisis que afecta al Gobierno autónomo de Belfast de poder compartido entre protestantes y católicos, que permanece suspendido desde enero de 2017.

El candidato favorito para relevar a Theresa May en el cargo de primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, ha prometido en una entrevista en la BBC que su país abandonará la Unión Europea el 31 de octubre, fecha en la que expira la última prórroga concecida por los Veintisiete. Johnson asegura que un divorcio sin acuerdo no es su opción preferida y tampoco la ve posible. Es más, cree posible negociar con Europa una alternativa a una frontera dura irlandesa a pesar de que el club comunitario no está dispuesto. Su contricante, el ministro de Exteriores, Jeremy Hunt, asegura que Johnson es un "cobarde" por no acceder a debatir con él en televisión. El vencedor de la carrera torie se conocerá el 23 de julio.

La incertidumbre en torno a un Brexit que no llega ha pasado factura a eurodiputados, empresas y a los irlandeses. Los representantes británicos del Parlamento Europeo desconocen hasta cuándo tendrán trabajo, a la espera de si se materializa o no el Brexit, ahora retrasado, en teoría, hasta dentro de seis meses. Los continuos aplazamientos en marzo y abril han descolocado a empresas y negocios que llevaban meses preparados. Especialmente relevante es el caso de Irlanda, que desconoce si finalmente habrá una frontera física entre la república y la provincia británica de Irlanda del Norte.