- Es un pequeño objeto que orbita alrededor de los denominados puntos L4 o L5 del sistema Sol-Tierra
- Podría convertirse en una base ideal para una futura exploración avanzada o en una fuente de recursos
El telescopio espacial James Webb llega a su destino a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra
- Desde el punto Lagrange 2, la NASA y la ESA podrán observar las primeras galaxias del universo
- Debería estar listo para empezar a hacer observaciones a principios de verano
Un asteroide de gran tamaño se aproxima a la Tierra. Con un diámetro de casi un kilómetro, si impactara con nuestro planeta sería un desastre global. Por suerte, pasará a casi dos millones de kilómetros este martes sobre las 23:00, el momento en el que estará más cerca este asteroide 1990 PC1. Aunque la luna llena puede ponerlo difícil, podrá verse desde distintos puntos del planeta con telescopios relativamente pequeños.
- Se trata de un gigante gaseoso dos veces más grande que Júpiter, deformado por las potentes fuerzas
- Las fuerzas provienen de su estrella anfitriona,WASP-103, en la constelación de Hércules
- Es la primera vez que se constata este efecto ‘balón de rugby’ en un objeto de masa planetaria
- Con las dos alas de su gran espejo principal abiertas, ultima su viaje hacia su órbita final, a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra
- El telescopio, considerado el sucesor del Hubble, comenzará a enviar sus primeras imágenes en seis meses
El lanzamiento del telescopio James Webb llega con varios días de retraso y más de 25 años de desarrollo. Su destino está a 1,5 millones de kilómetros de la Tierra. La expectación entre los científicos es máxima. Cualquier fallo técnico podría terminar con la misión. Durante el próximo mes el James Webb irá desplegando sus módulos en más de 300 operaciones. Este telescopio permitirá, entre otras cosas, descubrir si hay vida más allá de nuestro sistema solar. También será capaz de observar la luz de las primeras estrellas.
Foto: El cohete Ariane 5 con el telescopio James Webb a bordo (EFE/EPA/JM GUILLON/ESA)
El telescopio más potente de la historia ya está en el espacio. Hace unas horas despegaba el cohete que lo transporta. El James Webb abre una nueva era en la ciencia moderna. Ayudará, por ejemplo, a profundizar más en los orígenes del universo.
FOTO: Momento del despegue del cohete Ariane 5 para transportar al espacio el telescopio James Webb.
James Webb, el mayor telescopio de la Historia, fruto de la colaboración entre las agencias espaciales NASA, ESA y la canadiense CSA, ya va camino del espacio. Se ha lanzado desde la Guayana Francesa para tratar de responder a las preguntas más importantes sobre el universo. Después de unos cuantos retrasos, se ha lanzado desde un cohete Ariane 5.
FOTO: El cohete Ariane 5 despega para llevar al espacio el telescopio espacial Ariane 5. Jody Amiet / AFP.
- El telescopio James Webb viaja ya en "busca" de las primeras galaxias
- El cohete Ariane 5 que lo transporta ha despegado desde el puerto espacial europeo de Kurú
- Está diseñado para realizar descubrimientos que marcarán una nueva era en la investigación astronómica
- Considerado como el sucesor del Hubble, este observatorio ayudará a profundizar en los orígenes del universo
- Será el más potente jamás lanzado e intentará responder a las grandes preguntas pendientes sobre el universo
- Entre ellas, el que quizá sea el mayor misterio: si existe vida más allá del planeta Tierra
El telescopio espacial James Webb, que se lanzará este sábado 25 de diciembre si no hay nuevos retrasos, será el más potente jamás concebido e intentará responder a las grandes preguntas pendientes sobre el universo. Entre ellas, el que quizá sea el mayor misterio: si existe vida más allá del planeta Tierra.
Considerado como el sucesor del telescopio espacial Hubble, el James Webb es fruto de la colaboración entre la NASA, la Agencia Espacial Europea (ESA) y la canadiense (CSA), y ayudará a profundizar más en los orígenes del universo, ya que tendrá capacidad para captar la luz infrarroja procedente de las galaxias más jóvenes y las primeras estrellas. Entre los múltiples hallazgos que podrá realizar, tendrá capacidad para mostrar con todo detalle cómo se forman las estrellas y los sistemas planetarios, y permitirá estudiar tanto los planetas del Sistema Solar como aquellos que orbitan otras estrellas.
Durante tres décadas, el Hubble fue nuestra gran ventana al cosmos. Todavía sigue maravillándonos y produciendo datos valiosísimos para los científicos, pero sus días en el rol protagónico están por terminar: dentro de nada lanzaremos al espacio el telescopio James Webb, que robará al Hubble la corona del telescopio espacial más potente de la historia. La gallega Begoña Vila es ingeniera de sistemas en el centro de vuelo espacial Goddard de la NASA. No solo tuvo bajo su responsabilidad muchas de las pruebas que se hicieron durante la construcción del James Webb, sino que también estará en la Guayana Francesa el día del lanzamiento, tutelando que todo salga bien. En este capítulo de Cerebros sin fronteras, Begoña le explica a Pere la odisea que significa construir y poner en marcha una obra única como el James Webb. Su emoción es contagiosa porque dice que el telescopio nos mostrará cómo se formaron las primeras estrellas del universo y, si hay suerte, detectará señales indirectas de vida en exoplanetas.
La Nasa ha lanzado hoy la misión DART que estrellará voluntariamente una nave contra un asteroide para desviarlo de su órbita con el objetivo de probar la tecnología necesaria para evitar una colisión contra la tierra. Hemos hablado de ello con Javier Pedreira, ‘Wicho’, coautor del blog sobre ciencia y tecnología ‘Microsiervos’. Él dice que la cuestión no es si va a pasar que un asteroide nos amenace, sino cuándo. “Sabemos que ninguno en los próximos cien años se aproximará a una distancia importante. El problema está en los que no tenemos fichados”. Y fuera de ese fichaje estarían el 60% de los asteroides que hay en el espacio y que tienen un tamaño igual o superior al que se dirige DART. El problema, claro, es que muchas veces se ve cuando ya es demasiado tarde. Por eso, él pone el acento en este tipo de misiones que intentarán localizarlos: “Necesitamos aparte de saber cómo desviarlos, ser capaces de verlos venir. Hay un satélite que se podría lanzar en 2025 y que tiene como objetivo localizar el 65% de los que nos faltan”.
La empresa ilicitana PLD Space ha presentado 'Miura 1', el primer cohete espacial con firma española. Se trata de un lanzador reutilizable que podría transportar pequeñas cargas para ponerlos en órbita, y tiene programado su primer vuelo para el segundo semestre de 2022 con instrumental para experimentos en microgravedad. De esta manera, España se va a incorporar al reducido grupo de países con capacidad para enviar cohetes al espacio.
El modelo ha sido presentado en el Museo de Ciencias Naturales de Madrid, donde permanecerá expuesto los días 12, 13 y 14 de noviembre y se podrá ver de forma gratuita. Al acto ha asistido el exministro de Ciencia Pedro Duque.
La empresa ilicitana PLD Space ha presentado en el Museo de Ciencias Naturales 'Miura 1', el primer cohete espacial con firma española. Se trata de un lanzador reutilizable que podría transportar pequeñas cargas para ponerlos en órbita, y tiene programado su primer vuelo para el segundo semestre de 2022 con instrumental para experimentos en microgravedad.
"Miura 1 tiene una finalidad doble. Desde el punto de vista comercial, queremos prestar servicio de lanzamiento para investigación científica y desarrollo de tecnología en el espacio. El segundo objetivo para nosotros es el de ser un demostrador de las tecnologías que hacen falta para el siguiente cohete, el ‘Miura 5’, que será el que ponga satélites en órbita", ha explicado al Canal 24 Horas Raúl Torres, cofundador de PLD Space. "Si todo va bien, lo lanzaremos dentro de un año. Estamos en la última fase, la de calificación del sistema, en las que tenemos que hacer todas las pruebas necesarias para comprobar que el cohete funciona bien antes de lanzarlo", ha previsto.
- Se trata de un lanzador reutilizable con capacidad para transportar pequeñas cargas y ponerlas en órbita
- Es el predecesor del 'Miura 5', un modelo más avanzado que ya podría ser utilizado para llevar satélites
- El planeta estaría a 28 millones de años luz, en la galaxia Messier 51, y sería del tamaño de Saturno
- Di Stefano, autora del informe: "Primero teníamos que asegurarnos de que la señal no fuera causada por nada más"
La nave espacial 'Lucy' ha emprendido su viaje hacia Júpiter. Durante 12 años visitará varios asteroides alrededor de este planeta para analizarlos y ayudar en la investigación sobre el origen del espacio. Informa Alba Rubio.
Como hemos visto, los científicos siguen la evolución del volcán minuto a minuto y para ello también utilizan la información que recogen los satélites. El programa Copernicus de la Unión Europea está siendo un aliado indispensable. Hemos estado en su sede, en Bruselas.