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Las autoridades filipinas han confirmado de momento 54 muertes causadas por Mangkhut, aunque la cifra podría aumentar porque hay decenas de desaparecidos y los equipos de emergencia aún tiene que acceder a las áreas más golpeadas. Varios medios internacionales citan la cifra de 49 fallecidos, que atribuyen a la Policía filipina. La mayoría de estas muertes se produjeron a causa de deslizamientos de tierra en las zonas montañosas que recibieron las lluvias torrenciales y los fuertes vientos.

El tifón Mangkhut, el más poderoso que ha azotado Filipinas en el último lustro, se ha debilitado ligeramente tras su paso por el norte del país donde ha causado al menos dos muertos. Las autoridades han confirmado por el momento estas dos víctimas mortales, causadas por deslizamientos de tierras, aunque se teme que puedan ser más ya que las regiones más castigadas son áreas montañosas de difícil acceso en el norte de la isla de Luzón.

El tifón, con categoría 5, tocó tierra el viernes en la localidad de Baggao, en el extremo nororiental del país y alcanzó rachas de viento de hasta 305 kilómetros por hora.

En su trayectoria hacia el oeste, el tifón se ha ido debilitando ligeramente y ha abandonado el territorio filipino alrededor de las 10.00 hora local (madrugada en España) rumbo a Hong Kong (China) con vientos sostenidos de 170 kilómetros por hora y rachas de 260.

En las áreas golpeadas por el tifón se han visto estampas de árboles y postes de luz caídos, carreteras cortadas y precarias viviendas totalmente destruidas.

El paso del tifón Jebi, el más fuerte que ha azotado el archipiélago de Japón en los últimos 25 años, ha dejado al menos seis muertos y unos 170 heridos, uno de ellos en estado crítico, según el balance de los medios locales, que también recogen los graves daños materiales y las alteraciones en el transporte causados por los fuertos vientos y las intensas lluvias.

Las lluvias e inundaciones del peor monzón que golpea el suroeste de India en 100 años han provocado ya más de 400 muertos, cientos de desaparecidos y 1.200.000 evacuados, además de poblados y aldeas destruidos y daños materiales incalculables, la mayoría en el estado de Kerala. Allí, los equipos de emergencia tratan de evacuar a los niños y enfermos, buscar supervivientes y llevar suministros a los afectados durante la primera tregua de las lluvias.