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No hay día en que no escuchemos cómo han subido los precios en todos los sectores. En nuestro día a día, solo hace falta darse una vuelta por un supermercado para darse cuenta de cómo se han disparado los precios. Los alimentos frescos no escapan de la inflación y esto está afectando a la alimentación de las familias. Los españoles dedican el 41% de su gasto en alimentación a productos frescos, casi la mitad de la cesta de la compra, y precisamente, estos alimentos son los que más han disparado la inflación. También los cereales, lácteos, huevos o la carne. José Pablo Suárez Llanos, miembro del comité gestor del área de nutrición de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición, afirma que la inflación está haciendo que las personas más pobres estén variando su lista de la compra y optando por alimentos más baratos pero menos saludables. Comenta que hay productos envasados de mayor y menor calidad, pero el problema es cuando se sustituyen los alimentos frescos. Insta a tomar en serio este problema que puede afectar a la salud de las personas.

Una de las múltiples derivadas económicas de la guerra en Ucrania es la crisis alimentaria provocada por el bloqueo de los cereales en los puertos controlados por las tropas rusas. A este problema, recientemente se han sumado la sequía y las altas temperaturas, que han reducido las cosechas en España. La escasez de cereales aumenta su coste, lo que repercute en los comercios y, en última instancia, en el consumidor. A ello, se suma una inflación generalizada, la escasez de materias primas y los altos costes de la electricidad y los combustibles.

La Tahona de Vallecas lleva abierta desde 1917. Carmelo Martínez, su actual propietario, heredó el negocio de su abuelo y de su padre. Trabaja desde los 18 años en el negocio familiar y afirma que no recuerda una crisis tan fuerte como esta. A principios de año subió el precio del pan, pero se quedó corto, explica. "Cada vez que me llama el proveedor de harina, son cinco o diez céntimos de subida", cuenta. "Una barra de pan a lo mejor me costaba seis céntimos y ahora me cuesta doce. Solamente por las materias primas, sin contar la luz y el gasoil", añade.

Informa Luis Vallés.

Estamos a las puertas del verano, una época en la que se hacen millones de desplazamientos por carretera y ya podemos ver que no hay indicios de que el precio de los carburantes vaya a bajar. En las gasolineras españolas cada vez cuesta más llenar el depósito. Hablamos con Ignacio Rabadán, director general de la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio, que nos cuenta cómo evolucionan los precios y qué dice el Boletín Petrolero de la Unión Europea, ya que todo indica que vamos a seguir con la tendencia alcista. También hemos hablado con Julio Villaescusa, presidente de FENADISMER, la Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España, que nos explica cómo se encuentra la situación del sector de transporte de mercancías con el alza de los carburantes.

La llamada 'excepción ibérica' ha entrado en vigor. Su objetivo es topar el precio del gas para reducir la factura eléctrica. Sin embargo, en el primer día de aplicación, ha subido en 10 € el precio del megavatio/hora: de los 214 € de este martes a los casi 225€ que costará el miércoles. La explicación radica en dos factores: la subasta diaria ha finalizado en 165 €, muy por encima del pronóstico del Gobierno, a lo que hay que añadir la compensación a las centrales de gas, de más de 59 €. Fuentes del sector eléctrico explican que, sin el tope al gas, el coste de la luz sería de 237 € (similar a los 233 de Francia, 249 de Italia o 212 de Alemania), por lo que la medida apenas ha reducido el precio de mañana. La puesta en marcha de la medida coincide con una ola de calor que hará que la demanda aumente. Además, la energía solar y la eólica aportarán menos, por lo que el 40% de la electricidad procederá de las centrales de gas.

La ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, ha repetido más de una vez que había que ser prudentes. Por ahora, el Gobierno mantiene sus cálculos: un ahorro de entre el 15 y el 20 % para la industria y para los casi 10 millones de hogares en la tarifa regulada, que se reflejará en la factura que llegue en julio. Los hogares del mercado libre, la mayoría, notarán la medida cuando les toque renovar sus contratos. Con todo, el Gobierno guarda en la recámara una subida de impuestos para las energéticas, algo que pedía hace unos días Yolanda Díaz y que Teresa Ribera ve posible. 

Informa David Vidueiro.

La inflación hace que la cesta de la compra sea más cara. En mayo fue del 8,7%. Pero los agricultores se quejan de que los productos aumentan sustancialmente su precio hasta llegar a las tiendas. Según datos de una de las principales organizaciones, Coag, el pasado mes de mayo los precios se multiplicaron de media por ciatro en los puntos de venta.

Foto: Getty Images

Aumenta la preocupación entre las empresas españolas que exportan a Argelia o están instaladas allí, ya que los pedidos se han paralizado. Esta situación afecta a unas 500 compañías, muchas de ellas medianas empresas que se dedican al cartón, productos químicos o menaje de hogar.

Foto: GETTY

La inflación se situó en mayo en el 8,7% interanual, un repunte en el que influyó el encarecimiento de los carburantes y de algunos alimentos frescos como los cereales, lácteos, huevos y carne, según ha confirmado el Instituto Nacional de Estadística (INE).

Foto: GETTY

En torno a dos millones de trabajadores cobran el salario mínimo en nuestro país: mil euros, en 14 pagas. Son el doble que hace una década y viven entre la agonía y los números rojos. En un escenario de precios disparados, cada día que van al supermercado o llega una factura, se las desean para cuadrar las cuentas.
La última subida del salario mínimo fueron 35 euros, pero la inflación resta a esas nóminas entre 60 y 90 euros mensuales. Las familias tienen que gastar casi mil euros más al año para consumir lo mismo que hace doce meses, un esfuerzo imposible para más de diez millones de españoles que, según el INE, no llegan a fin de mes. Santos es uno de ellos. Tiene mujer, dos hijos y trabaja en un almacén. Gana mil euros al mes. Con eso viven los cuatro. Su historia es la de la pobreza laboral, la de un padre de familia que cada día se levanta para ir a trabajar mientras se estruja los sesos y el bolsillo para sobrevivir con el salario mínimo.

Es un reportaje de Elena Pernas y Javier Monterde.