Enlaces accesibilidad

arriba Ir arriba

Hoy en Solidaridad, hemos querido aprovechar un ciclo de conferencias " MUJERES CONTRA LA IMPUNIDAD" y en concreto una de ellas "Honduras: de caravanas migrantes y fronteras inhumanas". Una crisis del país, que durante el años pasado se reflejó en los muchos hondureños que decidieron intentar un cambio en sus vidas, uniéndose a las caravanas que intentaban pisar suelo estadounidense. Además desde mayo se han producido protestas por las medidas aprobadas en el parlamento que pretendían la privatización de servicios de educación y de salud pública. La violencia continúa en aumento y defensores de DDHH o medio ambientales han sido asesinados, no solo el caso de Berta Cáceres todavía pendiendo de una sentencia, si no también el asesinato de periodistas, desde 2001 más de 80 han perdido la vida. Ahora se une la emergencia que se ha declarado por la sequia.

Invitadas; Xiomara Zelaya comunicadora social, hija del presidente Manuel Zelaya,  Whitney Godoy periodista de investigación, que ha seguido las caravanas de migrantes a EEUU desde 2018.

El muro de Trump empieza cada vez más al sur. Primero consiguió que México endureciera su política migratoria y después que Guatemala aceptara, en un principio, ser "tercer país seguro", es decir, que hondureños y salvadoreños no puedan ir más lejos para pedir refugio. A sus gobiernos, mientras tanto, les tocaría contener a los nicaragüenses y cubanos que pasan por su territorio.

En medio de la polémica sobre la construcción del muro en la frontera entre Estados Unidos y México, viajamos a Honduras, uno de los países desde donde salen migrantes para buscar un mejor futuro en Estados Unidos. Allí, una asociación está intentando preservar el recuerdo de los familiares que se fueron y de los que desaparecieron en este camino hacia el norte. Sara Alonso nos cuenta en este reportaje cómo intentan reencontrar a su gente a través de la radio.

Un grupo de madres hondureñas buscan desde hace años a los niños desaparecidos en las rutas migratorias que recorren Centroamérica. Es el caso de Leticia Martínez, que explica a TVE cómo localizó a su hija en México después de 13 años sin noticias suyas. En total, el grupo Comité de Familiares de Migrantes del Progreso ha localizado ya a 200 personas. 

Josué es un hondureño que vivía en el barrio hondureño de San Pedro Sula, uno de los barrios más peligrosos del mundo. Su hermano fue asesinado y a él estuvieron a punto de matarle. "Si te quedas, te van a matar, si saltas el muro, te van a matar, así que de todas maneras te vas a morir", explica a un equipo de TVE desde Tijuana (México). Aunque su objetivo es alcanzar EE.UU. con la caravana de migrantes centroamericanos, no descarta solicitar asilo en el país latinoamericano. 

Dos equipos de TVE se han trasladado al cruce de San Ysidro-El Chaparral, uno a cada lado de la frontera entre México y Estados Unidos, por donde en un solo día pueden llegar a pasar en dirección a EE.UU. hasta 50.000 vehículos. La situación en este punto se empieza a complicar ante la llegada de miles de centroamericanos que en caravana han recorrido más de 4.000 kilómetros hasta alcanzar la frontera en busca de un futuro mejor.

No hay forma de evitar la violencia en Honduras. Las calles de las principales ciudades como Tegucigalpa y San Pedro Sula, desde donde partió la ‘caravana de migrantes’, están atrapadas por el crimen y el conflicto entre bandas. La violencia se mete tambien en los hogares, donde las agresiones físicas y sexuales a mujeres y niños son frecuentes. La Agencia de Refugiados de la ONU estimó a finales de 2017 que había 174.000 personas desplazadas internamente en 20 de las principales ciudades de Honduras.

La corrupción, el temor a la discriminación y el poco acceso a los servicios de salud dejan a las víctimas sin protección ni opciones de futuro, salvo abandonar el hogar y emprender la marcha al norte. Un buen ejemplo de ello es el municipio de Nueva Capital, cercano a Tegucigalpa. Sus cinco vecindarios están controlados por las bandas criminales y sus habitantes viven en una profunda pobreza, sin servicios públicos básicos como agua, saneamiento ni electricidad.

En la frontera con México, un primer grupo de la caravana de migrantes centroamericanos ya ha llegado a Tijuana. Son decenas de personas que se han adelantado en autobuses para pedir asilo y que se identifican como LGTB, es decir, lesbianas, gais, bisexuales o transexuales. El resto, unas 5.000 personas, avanzan hacia Estados Unidos. 

La llegada de la caravana todavía se hará esperar. Hay pequeños grupos más adelantados, pero el más numeroso sigue a más de dos kilómetros de la ciudad fronteriza. Lo componen unas 4.000 personas, cerca de la mitad son niños, que van camino de Guadalajara.

Y mientras, la capital mexicana, se prepara de nuevo para recibir, este martes o miércoles, a a la segunda caravana de unas 2.000 personas. Hay además una tercera y una cuarta, sobre todo de salvadoreños, que continúa avanzando por el sur y el oriente del país.

La caravana de migrantes que Donald Trump equipara con criminales se ha ido reagrupando en Ciudad de México. La frontera más cercana con Estados Unidos sigue a más de 1.000 kilómetros, y muchos se plantean quedarse en la capital mexicana.

Al padre Solalinde su apoyo a los migrantes le supuso amenazas de muerte y un breve exilio. Ahora lidera la respuesta humanitaria a la caravana y tiene línea directa con el presidente electo, López Obrador, quien asegura tiene trabajo para los que quieran quedarse.

La llegada a Ciudad de México pone a los integrantes de la caravana ante el dilema de quedarse aquí o continuar rumbo al norte.

pese a las amenazas, las caravanas de Centroamérica siguen avanzando. Cerca de un millar de migrantes están ya en la capital de México y allí van a esperar al resto para decidir su siguiente paso.

La unión hace la fuerza. Y desde que salieron de Honduras ha habido muchas bajas. Algunos se dieron la vuelta, otros pidieron asilo político en México. Por eso, los primeros en llegar a la capital mexicana esperarán a los demás en un estadio que les sirve de refugio.

"Venimos de un país donde la delincuencia, la pobreza, nos tiene del cuello. Ya no tenemos miedo a nada. Venimos apoyándonos, unos con otros, el mal de uno que sea el mal de todos", declara uno de los migrantes a TVE.

Una vez reunidos, unos cinco mil, se dividirán en dos grupos: Los que quieren quedarse en México por familia o trabajo y los que quieren seguir hacia Estados Unidos, a los que se informará sobre las dificultades del camino. "Que le toque el corazón a Donald Trump de vernos con niños sufriendo", explica otro de los miembros de la caravana a nuestras cámaras.

Se espera que el resto llegue entre hoy y mañana desde Veracruz y Chiapas.

La frontera más cercana está a unos 800 kilómetros, en Texas y ya les esperan soldados y vallas

Son muchos los que se embarcaron en la caravana de la noche a la mañana, sin pensarlo demasiado y sin medir sus fuerzas. Rafael y Dalia viajan con su bebé de un año. Su imagen  cruzando el puente fronterizo con Guatemala entre gases lacrimógenos dio la vuelta al mundo. Después de tantos sacrificios no es fácil tomar la decisión de volver. Algunos se entregan directamente a inmigración para que los repatríe. Otros desandan el camino por su cuenta, incluso volviendo a cruzar el río por el que entraron clandestinamente a México, aunque ahora en sentido inverso. 

Para ellos no ha podido ser esta vez, pero aseguran que lo volverán a intentar. 

Con el puente fronterizo cerrado, tras los incidentes del domingo en los que un migrante resulto muerto y varios heridos. Para hacer frente a la corriente del río, los migrantes se agarraron de la mano y formaron una cadena humana, mientras un helicóptero de las Fuerzas Federales de México sobrevolaba el área, en algunos momentos a baja altura, lo que provocó fuertes ráfagas de viento que desestabilizaron a las personas.

Cientos de migrantes, la mayoría procedentes de Honduras, han cruzado el rio y están ya en lado mexicano. En estos momentos negocian con las autoridades sus condiciones para el ingreso en el país.