El Ejército de Siria asegura que controla ya el 98% del este de Alepo tras sus últimos avances y presume de estar a punto de ganar la plaza, mientras los rebeldes permanecen acorralados en unas pocas manzanas, junto a miles de familias hacinadas.
El Ejército sirio ha redoblado sus ataques sobre los rebeldes en Alepo y han reconquistado un nuevo barrio.
Los bombardeos de las últimas horas sobre la ciudad son los más intensos de los últimos días.
Las fuerzas leales al Gobierno de Damasco han tomado el control del distrito de Al Assila, según informan el OSDH y la agencia de noticias oficial SANA. El barrio se encuentra al sureste de la ciudadela.
Con esta nueva conquista, la oposición armada ha perdido ya el 90% del territorio que llegó a controlar en Alepo, la ciudad más poblada de Siria antes de la guerra.
El Ministerio de Defensa ruso ha asegurado además que en las últimas 24 horas se han rendido 728 rebeldes y más de 13.000 civilies han abandonado los barrios aún bajo control rebelde.
El Alepo rebelde ha quedado reducido a una franja estrecha de la ciudad donde se apiñan miles de civiles junto a los combatientes. Entre bomba y bomba no pasa ni un minuto. El líder de uno de los grupos ha dicho que sólo tienen dos opciones: morir o rendirse.
La oposición sostiene que quedan muchos civiles en la zona cada vez más pequeña que siguen controlando los rebeldes. Y en Palmira, las fuerzas leales a Damasco tratan de expulsar otra vez al Estado Islámico de la ciudad monumental.
Este fin de semana Estados Unidos y Rusia deberán tratar en Ginebra el futuro de los que se entreguen al ejército sirio. Moscú dice que 1200 de ellos ya lo han hecho y la mayoría han sido amnistiados. Pero Naciones Unidas denuncia la desaparición de muchos.
La ONU cree que actualmente hay más de 100.000 civiles en las áreas controladas por la oposición en el este de la ciudad y probablemente otros 30.000 que han huido de las zonas bajo control del régimen sirio. Algunos civiles que han intentado huir han sido "bloqueados" por parte de grupos armados.
Durante las últimas dos semanas, el Frente de la Conquista del Levante (antes Frente al Nusra, antigua filial siria de Al Qaeda) y otros grupos armados presuntamente secuestraron y asesinaron a un número desconocido de civiles que solicitaron abandonar las áreas bajo su control, según la ONU. Los grupos armados exigieron a activistas que les informen sobre los civiles que pretenden huir y de los nombres de aquellos sirios que participaron en una reciente protesta en su contra. Por otra parte, la ONU tiene información de que entre el 30 de noviembre y el 1 de diciembre, grupos armados de la oposición dispararon contra civiles que intentaban abandonar Alepo.
Cientos de hombres sirios se encuentran desaparecidos después de abandonar las áreas rebeldes y pasar a zonas controladas por el régimen sirio en la localidad de Alepo, según ha alertado este viernes la ONU. "Recibimos informaciones muy preocupantes de que cientos de hombres han desaparecido tras cruzar a áreas controladas por el Gobierno" sirio, ha señalado el portavoz de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Rupert Colville. También ha tenido "informaciones de que hombres han sido separados de sus mujeres e hijos". Los familiares de estos hombres, todos menores de 50 años, han sido quienes han dado la voz de alarma. Aseguran que perdieron el contacto con ellos después de que huyeran de las áreas controladas por la oposición hace una semana o diez días.
El ejército ruso asegura que ha ayudado a unos 10.000 civiles a salir de Alepo en las últimas 24 horas. A pesar del anuncio de que iban a hacer un pausa en sus operaciones, en las últimas horas han continuado los ataques contra zonas controladas por los rebeldes.
Continúan los ataques aéreos y terrestres en Alepo a pesar de que Rusia había anunciado el cese de la ofensiva sobre el este de la ciudad, que todavía sigue en poder de los rebeldes. El ministro ruso de Exteriores, Serguéi Lavrov, asegura que la ofensiva continuará mientras no se rindan los que ha calificado como bandidos (09/12/16).
El presidente sirio dice que la victoria en la batalla por esta ciudad estratégica puede acercar el final de la guerra, y ha rechazado la tregua que piden los rebeldes. En Alepo este se libra la mayor batalla de Siria, y el ejército presume de ir ganando terreno. Bachar Al Asad rechaza una tregua. Según él, solo beneficiaría a los rebeldes, porque les daría tiempo para reagruparse. En una entrevista a un diario sirio, dice que la victoria en Alepo sería un enorme paso hacia el fin de la guerra. A medida que las tropas avanzan, las cámaras documentan la crudeza de la guerra: la ciudad está humeante y en ruinas. Miles de civiles huyen de un larguísimo asedio. La familia de Ahmed ha encontrado su antigua casa, pero apenas queda nada en pie. Cuentan que los rebeldes no los dejaron escapar antes, que los usaban como escudos humanos. Pero otros no quieren salir de territorio rebelde. Temen las represalias del ejército. Decenas de miles siguen atrapados en medio de los combates. Entre ellos más de 400 niños enfermos o heridos que necesitan tratamiento urgente. La ONU alerta de que no consigue permiso para evacuarlos. La Cruz Roja si ha conseguido rescatar a 150 discapacitados y heridos de un centro médico en la ciudad vieja. Llevaban dos días sin comer, y viendo cómo otros pacientes morían por falta de medicinas.
Las ONG's alertan de que ya son 80.000 las personas que han huído de los combates de Alepo. Las fuerzas gubernamentales continúan con su avance imparable en la ciudad siria, ya controlan el casco antiguo y el 75% de la zona este. Los rebeldes piden al régimen una tregua humanitaria para evacuar a los civiles.
Los rebeldes se han retirado de las últimas zonas que mantenían en el casco histórico de la ciudad y han pedido una tregua de cinco días para evacuar a los civiles.
El ejército de Al Asad continúa avanzando, barrio a barrio, en la ciudad de Alepo, donde quedan todavía atrapadas 100.000 personas, según la ONU, o 200.000, según el Observatorio de Siria. En las zonas recuperadas, la gente vuelve a sus casas.