Enlaces accesibilidad
arriba Ir arriba

Este jueves han declarado en el juicio del 'procés' los responsables de las Fuerzas de Seguridad. Tanto el jefe de la Policía Sebastián Trapote, como el de la Guardia Civil, Ángel Gonzalo, en Cataluña el 1-O han dicho que ese día se encontraron con una resistencia violenta en los colegios. Los dos mandos coinciden al asegurar que tuvieron que actuar ante la pasividad de los mossos y su falta de colaboración.

En el juicio del "procés" en el Tribunal Supremo se han escuchado hoy las primeras testificales de mandos policiales, con el interrogatorio al jefe de la Policía Nacional en Cataluña el 1-O, Sebastián Trapote, y su homólogo en la Guardia Civil, Ángel Gozalo, que han reconocido que era una "utopía" esperar que los Mossos impidieran el referéndum y que ellos llegaran a todos los centros.

El que era jefe de la Guardia Civil en Cataluña el 1-O ha descrito en su declaración como testigo en el juicio del procés como la resistencia aparentemente pasiva de los ciudadanos concentrados en los centros de votación sentados en el suelo con los brazos entrelazados "mutaba en virulenta" con la llegada de los agentes con "empujones y lanzamiento de objetos".

La negación de las "cargas policiales" el 1-O desde el punto de vista técnico por parte del coordinador del dispositivo del 1-O, Diego Pérez de los Cobos, ha provocado un tenso rifirrafe entre el abogado Jordi Pina, que ha advertido al testigo de que podía estar incurriendo en falso testimonio, y el presidente del tribunal, Manuel Marchena, que ha acusado al letrado de advertir al guardia civil de que podía ser un "delincuente" solo porque no le ha gustado la respuesta que le ha dado. El magistrado ha insistido, en cualquier caso, que el tribunal no se verá afectado por lo que el testigo diga que son o no cargas policiales porque se verán los vídeos y se interrogará a los agentes y ciudadanos.

El coordinador del dispositivo policial del 1-O, el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, ha declarado que el día del referéndum del 1-O se encontraron con dos "grandes sorpresas": la primera, la "inacción" de los Mossos d'Esquadra para impedir la votación como ordenaban los mandatos judiciales; y la segunda, el "grado de virulencia" al que tuvieron que hacer frente por parte de grupos de personas perfectamente organizados y jerarquizados para impedir mediente el "ejercicio de fuerza física" la entrada de los agentes de Policía Nacional y la Guardia Civil en los centros de votación, en su declaración como testigo en el juicio del 'procés'.

El coordinador del dispositivo policial del 1-O, el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, ha declarado que el día del referéndum del 1-O se encontraron con dos "grandes sorpresas": la primera, la "inacción" de los Mossos d'Esquadra para impedir la votación como ordenaban los mandatos judiciales; y la segunda, el "grado de virulencia" al que tuvieron que hacer frente por parte de grupos de personas perfectamente organizados y jerarquizados para impedir mediente el "ejercicio de fuerza física" la entrada de los agentes de Policía Nacional y la Guardia Civil en los centros de votación, en su declaración como testigo en el juicio del 'procés'.

El ex secretario de Estado de Seguridad José Antonio Nieto ha señalado que el uso de la fuerza por parte de la Policía Nacional y la Guardia Civil fue "el mínimo imprescindible" para cumplir con el mandato judicial. Nieto ha añadido que, si se hubiera priorizado la eficacia de las operaciones -que era impedir el referéndum-, "el empleo de la fuerza hubiera sido mayor y hubiera estado amparado por la ley".

El coordinador del dispositivo policial del 1-O, el coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos, ha declarado que el día del referéndum del 1-O se encontraron con dos "grandes sorpresas": la primera, la "inacción" de los Mossos d'Esquadra para impedir la votación como ordenaban los mandatos judiciales; y la segunda, el "grado de virulencia" al que tuvieron que hacer frente por parte de grupos de personas perfectamente organizados y jerarquizados para impedir mediente el "ejercicio de fuerza física" la entrada de los agentes de Policía Nacional y la Guardia Civil en los centros de votación, en su declaración como testigo en el juicio del 'procés'.