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El incendio que se declaró este miércoles en la cumbre de Gran Canaria ha obligado este jueves de madrugada a desalojar dos nuevos barrios en el municipio de San Mateo, La Lechucilla y el Lomo de los Ingleses, con lo que la cifra de evacuados se eleva ya a 800. Durante la mañana de este jueves, ya se ha autorizado el regreso a sus casas de algunos de los desalojados.

El incendio ha alcanzado las 2.000 hectáreas afectadas y se ha extendido a cinco municipios de la isla: San Mateo, Telde, San Bartolomé de Tirajana y Santa Lucía de Tirajana.

El incendio que se declaró este miércoles en la cumbre de Gran Canaria ha oblidado este jueces de madrugada a desalojar dos nuevos barrios en el municipio de San Mateo, La Lechucilla y el Lomo de los Ingleses, con lo que la cifra de evacuados se eleva ya a 800.

Según un portavoz del 112 de Canarias, por el momento no ha sido necesario prestar asistencia sanitaria a nadie, aunque hay un amplio dispositivo médico desplegado en la zona para ofrecer la ayuda que se precise.

De momento, ya se han quemado más de 2.000 hectáreas, aunque este jueves por la mañana, un helicóptero hará un vuelo de reconocimiento por la zona afectada por las llamas para hacer balance de la situación.

Un incendio, originado este miércoles en la cumbre de Gran Canaria, ha arrasado en solo ocho horas más de 2.000 hectáreas y ha obligado a desalojar a los 400 vecinos de cuatro municipios de la isla, que se alojan en los polideportivos de Teide y San Mateo.

Unos 300 operarios trabajan durante la madrugada para contener las llamas, con la esperanza puesta en los tres hidroaviones de refuerzo que llegarán por la mañana y, sobre todo, en las previsiones de lluvia.

El fuego afecta ya a cuatro municipios en un perímetro de 20 kilómetros (Tejeda, San Mateo, Santa Lucía y Telde) y ha obligado a desalojar sus casas a alrededor de 400 personas que residen en barrios de la cumbre, por el riesgo que comportaban las llamas.

La rotura de las tuberías de abastecimiento de combustible a buques que se produjo anoche en el puerto de Las Palmas al embestir un ferry contra uno de los muelles ha provocado una mancha de fuel de más de 3 kilómetros de extensión. Ello ha obligado a declarar formalmente en emergencia por riesgo de contaminación marina a las ciudades de Las Palmas de Gran Canaria y Telde, en las que residen casi medio millón de personas, en conjunto.

Durante los últimos dos meses y medio, quince personas entre buzos, técnicos o ingenieros se han encargado de reflotar el Poong Lim, un pesquero coreano que llevaba abandonado en el Puerto de la Luz más de seis años. Primero colocaron barreras anticontaminación, para retirar residuos y extraer el fuel y después procedieron al sellado del barco a catorce metros de profundidad para sacar el agua introduciendo aire. Finalmente, tras trocearlo, lo enviarán a la península para reciclarlo como metal. Ese será el final de un proceso que tiene como objetivo la protección del medio marino.