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Trabajadores de Google de todo el mundo se han coordinado este jueves para protestar por la política de la empresa ante los casos de acoso sexual, tras conocerse que el gigante tecnológico protegió al creador del sistema operativo Android, Andy Rubin, después de que una empleada le acusara de obligarla a practicarle sexo oral en un hotel en 2013.

Según la información, revelada hace una semana por el diario The New York Times, una investigación interna de la propia compañía consideró "creíble" la denuncia, pero en lugar de despedirle sin indenmizarle como hubiera podido, según el diario estadounidense, Google compensó su salida de la empresa en 2014 con 90 millones de dólares y elogió su figura.

Tras la publicación de estos detalles, Rubin negó la acusación de acoso y tildó de "exageraciones salvajes" los detalles sobre su compensación, mientras que Google no desmintió la información del prestigioso periódico, según informa Reuters.

Fue esta noticia la que ha llevado a la convocatoria de paros en las oficinas que la compañía tiene en los distintos continentes bajo la etiqueta #GoogleWalkout [Marcha de Google por un cambio real]. Las primeras protestas han tenido lugar en las sedes asiáticas como las de Singapur y Tokio, han continuado en las localidades europeas como Londres, Dublín, Berlín y Zúrich para proseguir en Estados Unidos.

La directora general de Google España y Portugal, Fuencisla Clemares, admite que Google recopila datos de sus usuarios en sus múltiples aplicaciones, "pero no comparte esos datos con nadie". Clemares, entrevistada en el Canal 24 Horas, ha insistido en que el gigante tecnológico trabaja para "mantener la seguridad de sus datos dentro de su ecosistema", y que los utiliza "para mejorar los servicios que ofrecen a los usuarios".
Google celebra su 20º aniversario, después de que en solo dos décadas se haya convertido en en uno de los mayores gigantes tecnológicos y empresariales de la era de internet. Pero la privacidad de los datos de sus usuarios y el abuso de posición dominante le han puesto muchas veces en el centro de la polémica.